ESPECIAL/ El Nazareno desciende al Altar Mayor con la fe, tradición y devoción de los devotos
El Nazareno de San Pablo se acerca a su pueblo en el cuarto domingo de Cuaresma

Cientos de feligreses acudieron a la cita del domingo 15, en la Basílica Santa Teresa, donde se realizó el descenso de la imagen del Nazareno de San Pablo, desde su capilla hacia el altar mayor; se trata del cuarto domingo de Cuaresma, que anuncia la preparación para la Semana Santa, conmemoración cristiana anual de la pasión, muerte y resurrección de Jesús.
La Cuaresma inicia el miércoles de Ceniza, son 40 días antes de la Semana Mayor, que recuerdan los 40 días que Jesús pasó en el desierto luchando contra la tentación y depositando su confianza plena en el Padre.
“La Cuaresma no es solo una cuenta regresiva para la Pascua; es el camino necesario para reencontrarse y purificar el alma. El Evangelio invita el momento a fortalecer los tres pilares de la fe: el ayuno, no solo de alimentos, sino de críticas, egoísmos y distracciones que alejan de Dios; la oración: para reencontrarse con el Padre y escuchar su voz en el silencio. La limosna: entendida como la caridad vida. Dar de lo que somos, no solo de lo que nos sobra”, destaca un mensaje del Instagram de la cuenta @nazarenodesanpabloficial.
El Nazareno desciende de su camarín
El padre Armelim De Sousa, párroco rector de la Basílica de Santa Teresa, con emoción, explica a la muchedumbre: “Domingo Laetare, domingo de la alegría, la casa del Nazareno de San Pablo desvela las cortinas para iniciar el descenso de la sagrada imagen”.
De seguidas, corren las cortinas y aparece el “Limonero del Señor”. Cierta solemnidad arropa el lugar, las cofradías, con la participación de las diócesis de Guarenas-Guatire, Los Teques y Caracas, inician a paso lento y seguro el recorrido.
“Son hermandades de todos los cargadores de Nazarenos de nuestra Región Capital”, precisa el sacerdote, ataviado con una casulla de color rosa, que se usa exclusivamente el cuarto domingo de Cuaresma, marcando una pausa en el tiempo de penitencia.
La procesión va por dentro

El templo católico rompe el silencio con aplausos, la devoción y el fervor se hace presente: unos se persignan, otros elevan sus manos como símbolo de petición o agradecimiento. En cada capilla hay mujeres, hombres, ancianas, rezando con profundo fervor, arrodillados, sentado o parados. El tiempo se detiene, el calor no amaga, cada quien con su penuria a cuesta, entregados en cuerpo y alma a su fe.

Niños, niñas y adolescentes de la catequesis de Primera Comunión y Confirmación cantan, y suena como un coro de ángeles. El momento, sublime por demás, también es seguido por redes sociales en la propia iglesia, dada la asistencia tan numerosa de devotos, que es casi imposible moverse de un lado a otro.

Los creyentes se acercan para pedir por la salud, la paz, el bienestar familiar, vistiendo túnicas, franelas, pañuelos o luciendo pulseras moradas en honor al Nazareno de San Pablo.
Más de una hora tardó la procesión dentro de la basílica, al recorrer pasillos y puertas del templo, hasta llegar al Altar Mayor, bajo la cúpula central.
En la misa también hubo tiempo para la bendición del agua, los niños, las imagenes religiosas, escapularios, rosarios, entre otros.

Renovar la fe y la esperanza
El padre Armelim, en la homilía recordó: “Nunca estamos solos, debemos descubrir las señales de vida, de resurrección, construir el mundo de amor, justicia, paz”.

Destacó a La Radio del Sur “la devoción de nuestro pueblo, ese amor tan grande que se le tiene a la imagen del Nazareno, que está muy unida a la historia de la ciudad de Caracas”.
“Es un momento de fe, tradición, religiosidad popular, y también la oportunidad para recordar que estos son días santos, que nos ayudan a renovar nuestra fe, nuestra esperanza y compromiso con Jesucristo”, precisó.
La salud, los hijos y la paz
El Párroco señala que, en general, la gente pide por la salud, propia y de sus seres queridos, además, las madres piden por sus hijos e hijas, en especial quienes los tienen viviendo fuera del país, y en algunos casos, porque algún hijo está en una situación desesperada.
“También se pide muchísimo por la paz en Venezuela, y ahora en estos tiempos de guerra, por la paz en el mundo. Sin duda, Jesucristo nos inspira a pedir por las cosas buenas que necesitamos en nuestro mundo. Es lo que nos ha enseñado, el mandamiento del amor propio”, expresa De Sousa, en el pequeño descanso que se permitió, antes de iniciar la misa siguiente.
Más de 5 mil orquídeas
La Cofradía del Nazareno de San Pablo, en la que participan una mayoría de mujeres, recibirán las orquídeas que adornarán el altar del Nazareno el primero de abril, Miércoles Santo, a partir del domingo 29 y lunes 30 de marzo, a fin de preservar las flores.
En la jornada del 2025 recibieron unas 5 mil orquídeas ofrendadas al “Limonero del Señor”, y este año esperan superar la cifra.
El Pbro. Armelim De Sousa, informó que se preparan para vivir con devoción la Semana Santa, particularmente el Miércoles Santo cuando, se celebren doce Eucaristías, la mayoría presididas por Arzobispos y Obispos del país.
La imagen del Nazareno de San Pablo permanecerá durante dos semanas en el Altar Mayor, para el encuentro cercano con sus fieles.
Caracas venera al Nazareno de San Pablo este Miércoles Santo
Fotos: Caim, @basilicasantateresaccs





