Gobierno de Brasil repudia declaraciones de Flávio Bolsonaro ante USTR
El Gobierno brasileño rechazó las declaraciones de Flávio Bolsonaro y lo acusó de politizar la crisis comercial con EE. UU. y debilitar la posición internacional del país

El Gobierno de Brasil repudió las declaraciones del senador Flávio Bolsonaro en una audiencia promovida por el Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).
A través de ese espacio, el legislador afirmó defender a “Brasil contra los aranceles y contra Lula” y acusó al Ejecutivo de no impedir las medidas comerciales estadounidenses.
El comunicado oficial señala que estas afirmaciones no coinciden con las acciones del Palacio del Planalto y del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Ambas instancias han mantenido contactos con la administración del presidente Donald Trump y han criticado públicamente los aranceles.
Según el Gobierno, desde julio de 2025 se realizaron reuniones, cartas y gestiones de alto nivel para revertir las medidas. El texto sostiene que el discurso del senador tuvo un fin electoral.
Afirma que Flávio Bolsonaro omitió su vínculo con el caso Master y que, en un video posterior, acusó al presidente Luiz Inácio Lula da Silva de ser el único interesado en los aranceles.
Para el Ejecutivo, esta acusación contradice la postura previa del propio senador, quien días antes había pedido posponer los aranceles hasta después de las elecciones.
El Gobierno interpreta esta contradicción como un intento de capitalizar políticamente la crisis comercial.
También rechaza la crítica del senador sobre la ausencia de representantes oficiales en la audiencia del USTR.
Según el comunicado, las negociaciones se realizan por canales institucionales, principalmente a través del Ministerio de Relaciones Exteriores y las áreas de comercio exterior.
El Ejecutivo afirma que, mientras Flávio Bolsonaro hablaba ante el USTR, funcionarios brasileños se reunían con técnicos estadounidenses para intentar frenar el aumento arancelario.
La estrategia oficial, según el comunicado, ha sido diplomática y técnica, en contraste con lo que describe como una politización de las relaciones bilaterales por parte del senador.
El Gobierno también destaca que, entre 34 brasileños registrados en el proceso, “solo Flávio Bolsonaro no se opuso a las medidas contra Brasil”.
La nota añade que “recurrir a una potencia extranjera para presionar al propio país constituye traición a la nación”.
En lugar de rechazar los aranceles, sugirió aplazarlos. Para el Ejecutivo, esta postura legitima decisiones perjudiciales para la economía nacional.
Rol de la familia Bolsonaro
Fuentes cercanas al presidente Lula afirman que la estrategia de la familia Bolsonaro ha reforzado narrativas dentro de la administración Trump.
Dichas narrativas presentan a Brasil como un riesgo para la seguridad de Estados Unidos y habrían facilitado medidas comerciales más duras.
El Gobierno sostiene que la crisis se agravó por acciones internacionales de la extrema derecha brasileña.
También señala que el diputado Eduardo Bolsonaro y otros miembros de la familia intentaron internacionalizar la disputa política interna.
Investigaciones y economía
El comunicado critica que Flávio Bolsonaro haya “legitimado” una investigación que, según el Ejecutivo, contiene acusaciones infundadas contra empresarios y trabajadores.
Asimismo, afirma que el senador mencionó el caso Master sin reconocer su origen en la administración de Jair Bolsonaro.
La declaración menciona además supuestos vínculos con el empresario Daniel Vorcaro, a quien el senador habría solicitado más de 130 millones de reales.
En materia económica, el Gobierno recuerda que las deducciones ilegales que afectaron a jubilados del INSS comenzaron en el Gobierno anterior.
La actual gestión desmanteló el esquema y recuperó tres mil 200 millones de reales para 4,2 millones de beneficiarios.
El comunicado critica que el senador proponga subordinar el sistema PIX a intereses estadounidenses, lo que el Ejecutivo considera contrario a la soberanía económica.
Asimismo, el Gobierno sostiene que Flávio Bolsonaro intenta desvincular a su familia de la crisis comercial y trasladar la responsabilidad al Ejecutivo.
Sin embargo, afirma que sus acciones debilitan la posición negociadora de Brasil.
Concluye que existe una diferencia entre oponerse al Gobierno y actuar contra el país, y que las iniciativas del senador fortalecen presiones externas en medio de tensiones con Estados Unidos.
Fuente: Al Mayadeen
Brasil rechaza en ONU medidas unilaterales y bloqueo contra Cuba





