Análisis / La política exterior de Estados Unidos bajo cuestionamiento jurídico e histórico
El analista internacional, Vladimir Adrianza, examina en Pulsando a Venezuela el impacto de las presiones sobre Cuba, la ofensiva militar de Estados Unidos y la escalada de tensiones que desafían el derecho internacional y la soberanía de los pueblos

La República de Cuba enfrenta una profunda crisis energética y socioeconómica tras las medidas de presión impuestas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, que han incluido un bloqueo prácticamente total de suministros de combustible hacia la isla y sanciones dirigidas a obstaculizar el envío de petróleo desde países aliados como Venezuela y México.
Estas acciones han generado escasez de combustibles, apagones prolongados, interrupciones de servicios esenciales y graves dificultades logísticas que afectan la vida cotidiana de millones de cubanos, mientras se debate la apertura de autorizaciones limitadas para ventas de crudo a sectores privados con el fin de mitigar un desastre humanitario más profundo.
El profesor y analista internacional, Vladimir Adrianza, conversó sobre este punto en en el programa Pulsando a Venezuela, que semanalmente conduce la periodista, Nieves Valdez, en La Radio del Sur.
Allí, el especialista hizo una comparación geopolítica que dibuja la inmensa asimetría militar y tecnológica que existe entre un país con apenas 11 millones de habitantes frente a Estados Unidos que es un país con grandes capacidades bélicas.
Adrianza señaló que resulta preocupante el uso de mecanismos de presión contra naciones con menor escala demográfica y económica.
En ese sentido, el experto enfatizó la necesidad de respetar la autodeterminación y la igualdad soberana de los pueblos en el sistema internacional.
LA «GUERRA AL NARCO» COMO FACHADA MILITAR EN EL CARIBE Y EL PACÍFICO
Para el analista, el actual contexto de hostilidades no se explica solo por el combate al narcotráfico, sino por una ofensiva que excede cualquier marco jurídico legítimo.
Cabe destacar que desde hace meses, Estados Unidos ha aumentado su presencia militar en el Caribe y el Pacífico con ataques a embarcaciones que Washington clasifica como relacionadas con el narcotráfico, lo que ha incluido acciones letales contra botes presuntamente vinculados a redes de drogas.
Adrianza sostuvo que la denominada “guerra contra el narcotráfico” que desarrollan las autoridades norteamericanas “no tiene un marco legal” y advirtió: “Hay 120 personas a las cuales se les ha cegado la vida, se les ha negado cualquier debido proceso”.
En su opinión, muchos de los ataques muestran embarcaciones que no corresponden con los perfiles de naves de narcotráfico profesional, como los sumergibles de contrabando, sino con simples lanchas con motores fuera de borda.
TRANSICIÓN DE GUERRA HÍBRIDA A GUERRA CONVENCIONAL
El profesor planteó que la dinámica del conflicto ha evolucionado más allá de las técnicas de presión política y mediática, hasta adoptar formas de violencia directa.
Por ello describió la transición de lo que tradicionalmente se ha llamado guerra híbrida o no convencional a lo que denominó guerra convencional o “guerra cinética”.
Recordó que, según definiciones accesibles en herramientas como Google, guerra cinética es “lo que conocemos como simplemente guerra”, y enfatizó que esa etapa implica el uso de la fuerza letal con graves implicaciones para el derecho internacional.
En ese sentido, explicó que a Venezuela “nos han declarado la guerra” y sostuvo que esta confrontación deja de ser difusa para convertirse en un enfrentamiento abierto que desafía los marcos jurídicos tradicionales de la convivencia entre naciones.
CRISIS DEL ESTADO DE DERECHO BAJO EL LIDERAZGO DE DONALD TRUMP
Adrianza también puso la mira en las luchas internas dentro de la política estadounidense, que a su juicio, alimentan la escalada externa.
Señaló que la política interna en Estados Unidos refleja un “no respeto al Estado de Derecho”, mencionando las críticas de Donald Trump a decisiones de la Corte Suprema relacionadas con la política comercial y otros frentes de conflicto.
“Donald Trump se considera realmente por encima de lo que es el Estado de Derecho en su propio país”, afirmó Adrianza al referirse a estas tensiones políticas internas que, según su lectura, condicionan de manera directa la orientación de la política exterior estadounidense.
CONTINUIDAD HISTÓRICA DE LA POLÍTICA EXTERIOR ESTADOUNIDENSE
Finalmente, el analista propuso una lectura histórica de la política exterior de Estados Unidos, vinculando el actual escenario con una larga tradición doctrinaria que se remonta a los albores de la república norteamericana.
Citó su propio trabajo académico sobre 200 Años de la Doctrina Monroe, para señalar que desde 1776 las élites estadounidenses han adaptado principios fundamentales de su política exterior a conveniencias de poder y hegemonía global.
Adrianza señaló que esa continuidad histórica se refleja en la forma en que Estados Unidos ha intervenido en la región y en la manera de gestionar conflictos internacionales: “lo que han hecho es adaptar esos mismos principios y aplicarlos a sus conveniencias, a las conveniencias de esas clases dominantes que generación tras generación han recibido esa doctrina”.
Esta perspectiva sitúa el presente como parte de una continuidad, y no como un fenómeno aislado, de tensiones internacionales con profundas implicaciones para la autodeterminación de los pueblos.
T/LRDS





