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Escándalo de corrupción, espionaje y mafia rodea al gobierno de Lacalle Pou en Uruguay

El ex-jefe de seguridad del presidente uruguayo permanecfe detenido

Espionaje, corrupción y rasgos de mafia roden al gobierno de Luis Lacalle Pou en Uruguay. Un reportaje del periódico La Diaria sacó ayer a la luz varias de las aristas del escándalo. 

Una empresa de “seguridad e investigación” con sede en Miami le encomendó al ex jefe de la custodia del presidente Lacalle Pou, del detenido Alejandro Astesiano, «información personal» sobre dos senadores del Frente Amplio destinada a extorsionarlos «para que retiren la denuncia” sobre la concesión del puerto de Montevideo a la empresa belga Katoen Natie.

Cinco meses después, Astesiano recibió una transferencia de dinero de esa compañía, también interesada en la compra de dos patrulleros para la Armada.

Desde que se reveló la vinculación del hombre de extrema confianza del presidente desde hace más de 20 años con la falsificación de documentos para que ciudadanos rusos obtuvieran el pasaporte uruguayo, el escándalo no ha dejado de crecer. Al momento de su detención se le incautó su teléfono celular, y aunque el ex policía lo había borrado la Policía Científica logró recuperar todos su contenido.

Así fue como los investigadores tomaron conocimiento de diferentes «gestiones» realizadas por Astesiano para empresarios internacionales, entre ellos varios argentinos con intereses en Uruguay.

De militar a policía

«Un militar retirado uruguayo, que figura como gerente de la compañía de Miami, hizo el pedido dos semanas después de que ambos legisladores ampliaron la demanda penal ante la Fiscalía por la concesión del puerto», reveló el periodista.

En los chats se lee que “los quieren atar para que retiren la denuncia”, como explicación del exoficial del Ejército, en una comunicación con Astesiano del 18 de marzo, para fundamentar su pedido. “Necesito todos los datos personales y vinculaciones que me puedas conseguir”, profundizó dos días después. En la primera semana de agosto, según revela otro de los chats, Astesiano recibió una transferencia de dinero por Western Union desde la compañía ubicada en la ciudad de Boca Ratón, unos setenta kilómetros al norte de Miami.

La Diaria reveló que «entre febrero y setiembre, además, la empresa le pidió a Astesiano información sobre varios asuntos vinculados a la Torre Ejecutiva, como la compra de dos patrulleros oceánicos (OPV) para la Armada Nacional -un negocio millonario en el que tenía interés uno de sus clientes, la coreana Hyundai Heavy Industries-, la adquisición de aviones para la Fuerza Aérea Uruguaya y hasta detalles de una reunión que mantuvo en marzo el presidente Luis Lacalle Pou con el chino-canadiense Changpenz Zhao, fundador y CEO de Binance, uno de los sitios de compraventa de criptomonedas más importantes a nivel global».

Astesiano y Lacalle Pou

A continuación se transcribe un amplio extracto de la investigación de Lucas Silva publicada en La Diaria, donde quedan expuestos el tráfico de influencias y de información privilegiada que amenaza en transformarse en el mayor escándalo de corrupción del gobierno del presidente Lacalle :

«Jorge (nombre ficticio) es el fundador y director ejecutivo de Vertical Skies. Andrés (también nombre ficticio) es el gerente general de la empresa en Uruguay. Ambos son militares retirados del Ejército y mantenían intercambios frecuentes con el jefe de la seguridad presidencial, según consta en los chats de Whatsapp a los que accedió La Diaria y que aparecen en la carpeta investigativa.

Vertical Skies se presenta en su sitio web como una ‘consultora global’ con más 30 años de ‘sólida reputación y experiencia’ y operaciones en más de 50 países. Entre sus clientes aparecen firmas y organizaciones como Microsoft, Naciones Unidas, US Army, Interpol, Unión Europea, Organización de Estados Americanos (OEA), gobiernos y ‘más de 1.000 clientes del sector privado’.

Los días y los meses son importantes para empezar a entender esta historia. El jueves 3 de marzo, los senadores Bergara y Carrera ratificaron su denuncia penal en Fiscalía por el acuerdo entre el gobierno y la empresa belga Katoen Natie.

Quince días después, en la tarde del 18 de marzo, el gerente de Vertical Skies escribe los nombres de los dos legisladores opositores en una conversación con Astesiano y le envía un mensaje de audio. Segundos después el entonces jefe de la seguridad presidencial le pregunta: ‘¿Qué denuncia hacen?’ ‘La del puerto’, responde Andrés. ‘Bien, lujo’, replica Astesiano.

Dos días después, el 20 de marzo, Astesiano y Andrés vuelven a hablar sobre el tema, en el marco de un intercambio sobre una reunión de Lacalle Pou con el CEO de Binance (ver nota vinculada). ‘De estos dos (por Bergara y Carrera) necesito todos los datos personales y vinculaciones que me puedas conseguir. Pero vamos por parte, mañana hablamos bien de esos dos, primero la reunión con los extranjeros’, explica el gerente de Vertical Skies.

En las horas siguientes intercambian varios audios y el 22 de marzo vuelven a contactarse. Andrés escribe: ‘Ale, si lo tenés hoy avisame que paso a la hora que sea, si no estás dejalo en un sobre o a alguien de confianza, mañana tengo reunión’. Un minuto después, Astesiano responde: ‘Buen día, hoy creo que me lo traen’.

Sin embargo, el lunes 28 de marzo la entrega de información sobre Bergara y Carrera seguía sin concretarse. ‘Buen día Ale, tenés mi pedido, ficha de los dos individuos?’, insiste el exoficial del Ejército. ‘Buen día, a las 15 estoy en la zona. Lo otro hablé todo’, contesta Astesiano. ‘Ok, me arrimo entonces a la Torre?’, pregunta su interlocutor.

Aviones y transferencias

El 4 de agosto, según lo que puede leerse en el chat 153, Astesiano recibió un mensaje, desde un número telefónico de Estados Unidos: ‘Estimado Sr Alejandro, buenos días. Soy la Jefa de Finanzas de Vertical Skies. Le solicito que me pase su nombre completo para poder efectuar la transferencia de la comisión acordada por la via de Western Union’. Astesiano le manda sus datos y unos minutos después la funcionaria le manda un comprobante de la transferencia en formato PDF.

Cuatro días después de efectuada esa transferencia, el 8 de agosto, Andrés le escribe otra vez al jefe de la seguridad presidencial: ‘Ale, me dijo Jorge que recibiste el dinero, tenemos alguna novedad nueva?’ A esta altura, el tema de conversación ya había cambiado: unos días antes, el gerente de Vertical Skies le había hecho consultas sobre una compra de aviones en la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU), un tema sobre el que insistiría en las semanas siguientes. ‘Ale, qué dice. Me enteré que la FAU anda por Suiza mirando los Pilatus’, escribió el 14 de setiembre. Un día después agrega: ‘ya sabemos que esos aviones no le sirven para nada, esperemos que no le hagan caso a (al ministro de Defensa, Javier) García como con las OPV’.

El último intercambio de mensajes del chat 798 es del 22 de setiembre, mientras Astesiano acompañaba a Lacalle Pou y a sus hijos en las vacaciones en Costa Rica. Tres días después, el jefe de la seguridad presidencial sería detenido en la residencia de Suárez y Reyes, en el marco de la causa por los pasaportes falsos a ciudadanos rusos.»

Lacalle Pou ha negado tener conocimiento de las acciones ilícitas de Astesianos. Un tema controversial ya que su ex-jefe de seguridad tenía antecedentes en los cuerpos de seguridad uruguayos.

T/ Página12/ LRDS

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