Irán elevará su preparación militar y descarta negociar con Washington
Los informes remarcan que Teherán se toma seriamente la posibilidad de una guerra y no puede distraerse con mensajes de Estados Unidos, en un contexto marcado por el refuerzo de tropas estadounidenses en Asia Occidental

Irán elevará su preparación defensiva al máximo nivel ante el aumento de la presencia militar estadounidense en la región, según declaró una fuente iraní en entrevista exclusiva con Al Mayadeen, al subrayar que las negociaciones con Washington no constituyen una prioridad en el actual escenario.
Los informes remarcan que Teherán se toma seriamente la posibilidad de una guerra y no puede distraerse con mensajes de Estados Unidos, en un contexto marcado por el refuerzo de tropas estadounidenses en Asia Occidental.
Asimismo, sostuvo que la acción militar no es una opción sencilla para Estados Unidos, pues Washington es consciente de que la respuesta iraní será apropiada y diseñada para disuadir incluso ataques limitados.
De igual manera advirtió que cualquier base estadounidense en la región desde donde lancen operaciones aéreas contra Irán será considerada un objetivo. No obstante, la República Islámica no atacará a los países anfitriones, al no ser considerados estados hostiles, aseguró.
Respecto a un eventual diálogo, señaló que las negociaciones no son una prioridad mientras persista la concentración militar del enemigo. «Estados Unidos no puede imponer conversaciones mediante la fuerza», aseveró.
No obstante, reiteró la disposición de Irán a negociar si no se predeterminan los resultados.
Estas declaraciones se producen en medio de crecientes rumores sobre un posible ataque estadounidense contra Irán, mientras países vecinos rechazan el uso de la fuerza y abogan por soluciones pacíficas.
Estabilidad interna y reformas económicas
Por su parte, la portavoz del gobierno iraní, Fatemeh Mohajerani, confirmó que Irán no iniciará ninguna guerra, pero responderá con severidad ante cualquier violación de su soberanía.
Asimismo, reiteró la determinación del gobierno de defender el país y los intereses de su pueblo.
En su alocución semanal, la vocera también afirmó que las reformas económicas abarcan a todos los segmentos de la sociedad, incluidos comerciantes y fabricantes.
Mohajerani explicó que el programa de subsidios beneficia a cerca de 59 millones de ciudadanos y que el gobierno ha destinado 82 billones de tomanes en apoyo financiero directo, con cuatro meses de anticipación, con el objetivo de fortalecer el poder adquisitivo y enfrentar la inflación.
La portavoz señaló que el Ejecutivo necesita el apoyo y la paciencia de la población durante la implementación de estas reformas, y sostuvo que la reciente movilización popular demuestra que la ciudadanía distingue entre protestas legítimas y disturbios.
Protestas, seguridad y soberanía nacional
Más adelante Mohajerani advirtió que las protestas han sido manipuladas y subrayó el deber del gobierno defender sus instituciones constitucionales.
Denunció ataques contra manifestantes y afirmó que se trata de tácticas utilizadas por elementos del Daesh, pero —aseguró— las fuerzas de seguridad diferencian entre manifestantes y alborotadores.
El gobierno actúa conforme a las directrices del Líder Supremo, Sayyed Alí Khamenei, y el poder judicial combina compasión islámica con firmeza para garantizar la seguridad de la población, afirmó.
Según detalló la portavoz, Teherán, Mashhad e Isfahán sufrieron daños significativos durante los disturbios, con pérdidas estimadas en tres billones de tomanes solo en la capital. Al propio tiempo, denunció una injerencia extranjera flagrante que derivó en la muerte de ciudadanos iraníes.
Desde el mes de diciembre, Irán vivió una ola de protestas pacíficas contra las dificultades económicas. Pero la situación se tornó violenta cuando figuras infiltradas, bajo el auspicio de «Israel» y Estados Unidos, desviaron las movilizaciones hacia actos de sabotaje, ataques contra instituciones públicas y agresiones a las fuerzas de seguridad, con el objetivo de desestabilizar el país y socavar el orden constitucional.





