El Mundo

“No a la guerra”, Palestina y críticas a “tiempos caóticos” destacaron en los Óscar

“Hay que aprovechar esto [los Óscar] para hablar de las cosas que importan. El cine hay que celebrarlo, pero también hay que aprovechar este altavoz para las cosas que han creado tanto dolor en el mundo”, dijo este domingo el actor español Javier Bardem al llegar a la gala 98 de los Premios Óscar

“Hay que aprovechar esto [los Óscar] para hablar de las cosas que importan. El cine hay que celebrarlo, pero también hay que aprovechar este altavoz para las cosas que han creado tanto dolor en el mundo”, dijo este domingo el actor español  Javier Bardem al llegar a la gala 98 de los Premios Óscar, donde también trascendieron su repudio a una guerra ilegal y las declaraciones de otros asistentes sobre la continuación del genocidio en Gaza.

Bardem, quien portaba la misma pegatina “No a la guerra” que usó en 2003 durante la invasión a Irak, declaró a su llegada al teatro Dolby de Los Ángeles, donde estaba encargado de entregar un premio, que la actual guerra en Oriente Medio es “ilegal” porque está “basada en mentiras”.

“Estamos en las mismas, es otra guerra ilegal, matando a gente inocente, basados en mentiras”, dijo el reconocido actor español, señalando que en Irak fueron las armas de destrucción masiva y ahora, en Irán, el cambio de régimen —uno de los varios y cambiantes argumentos de la Administración Trump para justificar su guerra—. A la par, reiteró su apoyo a los gazatíes y alzó su voz por la libertad de Palestina.

Otro español, Oliver Laxe, cuyo filme Sirat optaba por dos premios (mejor película internacional y mejor sonido), portaba un pin de la sandía —el símbolo internacional de solidaridad con Palestina— y a su llegada a la gala afirmó a la prensa que “los palestinos están sufriendo” y hay que tener “en nuestra conciencia ese dolor y sostenerlo un poco”.

La directora tunecina Kaouther Ben Hania —cuya cinta La voz de Hind competía en la categoría de mejor película internacional con Sirat, la noruega Sentimental Value, la brasileña El agente secreto y la francesa It Was Just an Accident tras ganar el Oso de Plata en Venecia, donde tuvo una ovación de 23 minutos—, denunció la discriminación contra los palestinos.

“Esto es discriminación por el lugar de nacimiento”, sostuvo tras denunciar que el actor principal de su película no pudo asistir a la gala debido a la prohibición para que ciudadanos palestinos entren en Estados Unidos impuesta por el Gobierno de Donald Trump.

Una de las leyendas de Hollywood, el actor Sean Penn, que estuvo ausente, ganó la estatuilla a mejor actor de reparto por su papel de un agente migratorio en One Battle After Another, cuyo guionista y director, Paul Thomas Anderson, recogió además el premio al mejor guion adaptado y afirmó que “escribí esta película para mis hijos, para pedirles disculpas por el desastre que dejamos en este mundo que les estamos entregando”.

One Battle After Another mereció, igualmente, el premio al mejor casting, convirtiéndose en uno de los más premiados de la gala junto a Frankenstein, del mexicano Guillermo del Toro, que triunfó en las categorías de mejor vestuario, maquillaje y diseño de producción.

La película, que emplea la sátira para denunciar la violencia estructural de las políticas migratorias, fue la ganadora de la noche, con seis estatuillas.  Anderson debió regresar al escenario para recibir los premios a la mejor película y al mejor director.

La noruega Sentimental Value, de Joachim Trier, se impuso a Sirat y a El agente secreto en la carrera por el Óscar a la mejor película internacional. Sinners, que llegó a esta edición como la cinta más nominada en la historia de estos premios, obtuvo el galardón por mejor guion original y mejor banda sonora original, mientras que Amy Madigan (Weapons) ganó la estatuilla a la mejor actriz de reparto.

Al presentar el apartado de mejor película internacional, Javier Bardem, que ya había hecho declaraciones en la alfombra roja, pronunció un rotundo “no a la guerra” y fue así el primero de los presentadores de los premios que hizo una declarado abiertamente contra las acciones bélicas en Medio Oriente.

El presentador Conan O’Brien abrió la ceremonia con una referencia a los tiempos que corren. “El evento de hoy es internacional, pero si puedo ser serio por un momento, la gente que nos ve ahora en todo el mundo es consciente de que vivimos en tiempos muy caóticos y tenebrosos”, dijo.

O’Brien recordó que la ceremonia tiene representación de 31 países y en los filmes nominados están retratados personas y pueblos de diferentes culturas e idioma. “Esta noche rendimos tributo, no solo a películas, también a los ideales del arte, la colaboración, la paciencia, fuerza y una de las cualidades más raras estos días: el optimismo”.

El español y la comunidad latina también tuvieron espacio. O’Brien saludó en castellano a los espectadores de España, Argentina y Los Ángeles, mientras que durante la pausa publicitaria se escuchó música de Bad Bunny en el auditorio y se vio a algunos asistentes bailando al ritmo de su música.

Papa León XIV pide alto el fuego y retomar el diálogo en Medio Oriente

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba