Análisis / Venezuela frente a la guerra cognitiva y el reordenamiento global
Francisco González analiza la guerra telemática, la presión internacional y el papel de Venezuela en el tablero global

La geopolítica contemporánea avanza entre pantallas, presiones y narrativas que se disputan el sentido de la realidad. Así lo expuso el especialista en integración regional, Francisco González, durante una entrevista en el programa Pulso Geopolítico, conducido por la periodista y presidenta de La Radio del Sur, Nieves Valdez, a través del Sistema Radio Nacional de Venezuela.
Desde su lectura, Venezuela no solo enfrenta agresiones tradicionales, sino una ofensiva comunicacional sostenida. “Nosotros estamos inmersos en una guerra telemática”, aseguró González al tiempo que señaló que vivimos una dinámica donde plataformas digitales, youtubers y grandes medios construyen escenarios de caos.
Según explicó, ese fenómeno no es exclusivo del país, sino parte de una estrategia regional impulsada desde centros de poder que se asumen adversarios de la República Bolivariana de Venezuela.
GUERRA COGNITIVA Y PERCEPCIÓN INTERNACIONAL
El especialista recordó que, en momentos críticos, la información que circula fuera de Venezuela suele ser más alarmista que la vivida internamente. Relató que en 2019, durante los hechos del 23 de febrero vinculados al intento de ingreso de la supuesta ayuda humanitaria desde Colombia, amistades en Europa le alertaban de una guerra inminente, mientras en Caracas la cotidianidad seguía su curso.
“A veces uno se entera primero desde afuera que desde adentro”, afirmó, al tiempo que señaló el papel de televisoras internacionales y operadores digitales en la construcción de una imagen distorsionada de Venezuela. Para González, esa narrativa prepara el terreno para acciones más agresivas.
EL 3 DE ENERO Y EL MURO DE CONTENCIÓN VENEZOLANO
Al referirse a la invasión militar estadounidense contra Venezuela el pasado 3 de enero, González fue enfático al describirla como un punto de quiebre. Narró vivencias personales de esa madrugada, cuando se desplazaba hacia el occidente del país, y confesó que temió encontrar a su regreso un escenario similar al de Siria, Libia o Irak.
Sin embargo, subrayó que eso no ocurrió. “Ellos mismos se enfrentaron a un muro de contención de lo que es la fuerza de Venezuela que quiere mantenerse en esa paz”, sostuvo. Desde su perspectiva, Estados Unidos no optó por la negociación por voluntad política, sino porque “no tenía otra opción”.
PAZ, RESILIENCIA Y PRESIÓN SOCIAL
González insistió en que la paz no es una consigna abstracta, sino una experiencia que solo se comprende cuando se pierde. En ese sentido, destacó la resiliencia del pueblo venezolano y el rol del gobierno bolivariano como garante de estabilidad. A su juicio, la unión cívico-militar fue determinante para frenar un escenario de ocupación.
Asimismo, consideró que la presión social interna en Estados Unidos obligó a su dirigencia a recalcular. “Se dieron cuenta de que el camino de la guerra no era viable”, explicó, al recordar que incluso en 2019, con la confiscación de CITGO, Washington “se pegó un tiro en el pie”.
ESTADOS UNIDOS, CRISIS INTERNA Y RADICALIZACIÓN
El especialista describió a Estados Unidos como un país atravesado por una crisis sistémica. Habló de una “incipiente guerra civil no declarada” y de tensiones sociales que se expresan en indicadores cotidianos, como el precio del galón de gasolina o los huevos, utilizados incluso como termómetro político.
También alertó sobre la criminalización de la protesta, al señalar que movimientos como Antifa han sido catalogados como terroristas. Según dijo, esa lógica ya se había aplicado antes contra los migrantes venezolanos, a quienes se intentó etiquetar como criminales.
UN TABLERO GLOBAL EN RECONFIGURACIÓN
Para González, los hechos del 3 de enero no pueden leerse de forma aislada. “El reseteo es planetario, no es solo sobre Venezuela”, afirmó. En su análisis, la presión sobre Europa, la OTAN, Groenlandia, Cuba y México forma parte de una estrategia más amplia, donde Venezuela aparece como excusa y bisagra geopolítica.
Destacó, además, la alianza estratégica con Rusia y China, construida desde los tiempos de Hugo Chávez y sostenida durante el gobierno de Nicolás Maduro. Esa relación, dijo, ha permitido a potencias emergentes tener presencia en el continente.
LA FUERZA BRUTA COMO MÉTODO
En medio de ese panorama, González lanzó una frase que sintetiza su diagnóstico: “La reconfiguración de nuevas realidades es a plomo, es a fuerza bruta”. Para él, el derecho internacional público ha quedado debilitado frente a la imposición militar y económica.
No obstante, cerró con una afirmación de resistencia. Venezuela, aseguró, sigue en el tablero. “Somos parte de un juego de ajedrez donde movieron una ficha y van por los reyes, pero el alfil sigue ahí, seguimos aquí”. En ese contexto, llamó a comprender la complejidad del momento histórico y a sostener la paz como horizonte irrenunciable.
T/LRDS
Análisis/ Uso de Venezuela como advertencia geopolítica marca tensiones globales actuales






