Venezuela

Análisis / Pedro Calzadilla advierte que Venezuela vive una nueva hora histórica de defensa nacional

El historiador sostuvo que el país atraviesa una coyuntura decisiva marcada por la guerra cognitiva, la defensa de la paz y la necesidad de unidad nacional frente a la agresión imperial

La periodista, Nieves Váldez, entrevistó esta semana, en el espacio Mesa de Análisis, transmitido por el Sistema Radio Nacional de Venezuela y retransmitido por La Radio del Sur, al presidente del Centro de Estudios Latinoamericanos y Caribeños Rómulo Gallegos (CELARG), Pedro Calzadilla, quien expresó que el país atraviesa nuevamente una coyuntura de alto significado histórico. «Aquí estamos, dando un paso al frente en esta hora en que la patria nuevamente convoca a sus hijos y a sus hijas».

Calzadilla recordó que, desde la llegada de Hugo Chávez al poder, el pueblo venezolano ha sido sometido a pruebas constantes. Por ello, insistió en que este es un momento fundamental que exige unidad, lealtad y disciplina revolucionaria, recordando el llamado a «pie de plomo, nervios de acero, máxima unidad y mucha lealtad revolucionaria».

Según explicó, el país enfrenta una guerra cognitiva orientada a quebrar el espíritu nacional y a dividir a los patriotas, con el objetivo de facilitar una derrota política y moral.

UNIDAD Y DIRECCIÓN POLÍTICA FRENTE A LA AGRESIÓN

En este contexto, el presidente del CELARG subrayó que las orientaciones de la dirección político-militar del país han sido claras. Indicó que se trata de una conducción que actúa con «pulso y paciencia estratégica» para mantener la cohesión interna. A su juicio, la agresión actual no es un hecho aislado, sino parte de una confrontación de largo aliento.

Además, afirmó que Venezuela no libra esta batalla en soledad. Por el contrario, consideró que el país es uno de los escenarios donde se expresa una disputa que involucra a la humanidad entera. En consecuencia, llamó a todas las reservas morales del mundo, a los pueblos y a los Estados, a enfrentar lo que describió como una fase especialmente cruenta del imperialismo.

LA INDEPENDENCIA COMO CAUSA PERMANENTE

Al hacer un repaso histórico, el también historiador recordó que hace más de 200 años Venezuela abrió un ciclo de descolonización que impactó al continente, cuando «Bolívar y aquella generación gloriosa abrieron las puertas de la historia».

Sin embargo, precisó que la independencia no fue plenamente ejercida durante buena parte de la vida republicana. Según explicó, las oligarquías que asumieron el poder traicionaron ese principio, lo que facilitó recurrentes injerencias extranjeras.

En ese sentido, evocó el bloqueo naval y los bombardeos sufridos por Venezuela entre 1902 y 1903, así como la respuesta de Cipriano Castro en defensa de la dignidad nacional.

Asimismo, mencionó los derrocamientos de Medina Angarita y Rómulo Gallegos, vinculados a gestos de soberanía sobre el petróleo. A su juicio, estos episodios confirman que cada intento de ejercer la independencia ha generado reacciones imperiales.

LA CONSTITUCIÓN DE 1999 Y EL EJERCICIO SOBERANO

Calzadilla afirmó que la aprobación de la Constitución de 1999 representó «una nueva declaración de independencia» al permitir el ejercicio real de la soberanía. Desde entonces, dijo, el país comenzó a ejercer de manera efectiva la soberanía sobre sus recursos estratégicos. No obstante, advirtió que ese proceso ha tenido como consecuencia una guerra prolongada contra el proyecto bolivariano.

En este punto, sostuvo que la actual escalada, caracterizada por acciones que calificó de violatorias de todos los principios, es parte de esa misma lógica. Por ello, consideró que nadie debería sorprenderse ni caer en la confusión. A su entender, se trata de una batalla que apenas comienza y que exige claridad política y serenidad.

LA PAZ COMO PRINCIPIO SUPERIOR

Uno de los ejes centrales de su intervención fue la defensa de la paz. En ese sentido, recalcó que se debe «preservar la paz para preservar la vida» como principal objetivo del momento. En consecuencia, respaldó el llamado a mantener la calma, evitar la desesperanza y sostener la unidad nacional.

Asimismo, resaltó la movilización popular y la cohesión de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Según afirmó, pese al cerco militar y a las amenazas acumuladas durante meses, el pueblo ha demostrado serenidad y un alto nivel de conciencia política. Para el historiador, esta conducta es una expresión directa de la siembra de Hugo Chávez.

LLAMADO A LA PATRIA MÁS ALLÁ DE LAS DIFERENCIAS

En la parte final de su intervención, Calzadilla insistió en que este es un momento que trasciende partidos, ideologías y credos, porque, afirmó, «aquí está en juego la dignidad nacional». Por ello, convocó a todos los sectores del país, incluso a quienes no se identifican con la Revolución Bolivariana, a colocarse del lado de Venezuela y de su soberanía.

Señaló que denunciar la violación de la soberanía y abrazar los símbolos nacionales es una condición básica para la existencia misma del país. De lo contrario, advirtió, se corre el riesgo de la disolución nacional.

T/LRDS

Análisis/ Venezuela bajo agresión, memoria y dignidad frente al poder global

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