
Así lo confirmó en declaraciones a medios de comunicación el diputado de Libre Marco Lobo, quien subrayó que Ochoa decidió abandonar el país con la familia para salvaguardar su integridad física, porque bajo las condiciones actuales no existen garantías, enfatizó.
El Parlamento de Honduras, controlado por la derecha, aprobó el pasado jueves someter a juicio político a cuatro funcionarios electorales cercanos al ahora opositor Partido Libertad y Refundación por casos asociados al proceso electoral de 2025.
En una tensa sesión, el Congreso Nacional acordó con 91 votos -de un total de 128 miembros- enjuiciar a Ochoa y a Mario Morazán, representantes de Libre en el CNE y el Tribunal de Justicia Electoral, respectivamente.
Lobo anticipó que Ochoa no comparecerá este jueves ante el pleno del Legislativo, que deberá votar su destitución y la del resto de autoridades, procesos impulsados por los derechistas partidos Nacional y Liberal en una suerte de linchamiento político contra la otrora agrupación gobernante.
“Hay evidencias claras de que se le quiere hacer daño, por eso ha tomado la decisión de salir e iniciar un trámite de asilo político”, reveló el parlamentario.
Reprochó que Honduras se encamina a una dictadura, pero aseguró que la bancada de la formación progresista se mantendrá en insurrección legislativa. “Estamos entrando en una situación sumamente grave y delicada, donde prácticamente no se está respetando absolutamente nada. Los juicios políticos avanzan sin respetar el debido proceso”, opinó.
“Hablamos de una situación similar a 2009 cuando muchos salieron del país para poner a salvo sus vidas”, refirió Lobo, en alusión al golpe de Estado perpetrado ese año contra el entonces presidente constitucional, Manuel Zelaya, líder de Libre.
A principios de mes, Ochoa expresó que su eventual defenestración por el Parlamento procura anular las pruebas de fraude en las atropelladas elecciones generales del pasado 30 de noviembre.
Sostuvo que el juicio político en su contra intenta eliminar la única voz de denuncia contra los que consideró los peores comicios en la historia de Honduras.
“Sé que el régimen ilegal ha arreciado sus amenazas de condenarme en el Congreso Nacional; una muerte anunciada por todos los medios desde el momento en que me negué a avalar el descarado fraude del 30 de noviembre, del cual soy testigo presencial”, posteó en su cuenta de X.
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