EE. UU. suspende emisión de visas de inmigrante a 75 países
Anunció el Departamento de Estado. La lista incluye a Brasil, Colombia, Cuba, Guatemala, Nicaragua y Uruguay

La medida debe entrar en vigor el 21 de enero. Según un documento interno del Departamento de Estado al que la agencia de noticias Reuters tuvo acceso, se están revisando exhaustivamente todas las políticas, regulaciones e instrucciones para garantizar el máximo nivel de verificación y seguridad para todos los solicitantes de visas estadounidenses.
El documento también señala que los solicitantes de estos países representan un alto riesgo de depender de la asistencia del Gobierno estadounidense.
«Posible carga para el erario público»
«El Departamento de Estado ejercerá su autoridad de larga data para descalificar a posibles inmigrantes que se conviertan en una carga para el erario público y se aprovechen de la generosidad del pueblo estadounidense», declaró el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Tommy Pigott.
El Departamento de Estado ha revocado más de 100.000 visas desde que Trump asumió el cargo, según informó el lunes. El Gobierno también ha adoptado una política más estricta para la concesión de visas, con un control más riguroso de las redes sociales y una revisión más exhaustiva.
Nacionales latinoamericanos afectados
La lista completa publicada por Reuters, citando a un funcionario estadounidense, incluye a:
Afganistán, Albania, Argelia, Antigua y Barbuda, Armenia, Azerbaiyán, Bahamas, Bangladesh, Barbados, Bielorrusia, Belice, Bután, Bosnia, Brasil, Camboya, Camerún, Cabo Verde, Colombia, República Democrática del Congo, Cuba, Dominica, Egipto, Eritrea, Etiopía, Fiyi, Gambia, Georgia, Ghana, Granada, Guatemala, Guinea, Haití, Irán, Irak, Costa de Marfil, Jamaica, Jordania, Kazajistán, Kosovo, Kuwait, Kirguistán, Laos, Líbano, Liberia, Libia, Macedonia del Norte, Moldavia, Mongolia, Montenegro, Marruecos, Myanmar, Nepal, Nicaragua, Nigeria, Pakistán, República del Congo, Rusia, Ruanda, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Senegal, Sierra Leona, Somalia, Sudán del Sur, Sudán, Siria, Tanzania, Tailandia, Togo, Túnez, Uganda, Uruguay, Uzbekistán y Yemen.
Qué busca el gobierno de Trump
La iniciativa se apoya en una interpretación estricta de la cláusula de “carga pública” de la legislación migratoria. Esta norma permite declarar inadmisibles a extranjeros que puedan representar una carga económica para el sistema de asistencia estatal. En la práctica, se tendrá en cuenta edad, salud, dominio del inglés, situación financiera, historial de ayuda estatal y necesidad potencial de atención médica prolongada.
“El Departamento de Estado utilizará su autoridad histórica para impedir el ingreso de personas que puedan abusar de la generosidad del pueblo estadounidense”, declaró Tommy Pigott, vocero del organismo.
Un giro político con antecedentes
Durante su primer mandato, Trump había impulsado una política similar, que fue luego limitada por la administración de Joe Biden en 2022. En aquel momento, solo se contemplaban ayudas en efectivo o institucionalizaciones de largo plazo. Ahora, con el regreso del republicano a la Casa Blanca, la política migratoria vuelve a endurecerse.
Desde su reasunción, el gobierno revocó más de 100.000 visas y amplió los controles, incluso revisando las redes sociales de los solicitantes. El mensaje político es claro: la inmigración volverá a ser uno de los ejes centrales del segundo mandato de Trump.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) informó el mes pasado que la administración Trump ha deportado a más de 605 mil personas y que otras 2.5 millones abandonaron el país voluntariamente, en medio de cuestionamientos a la política de persecución de migrantes por el ICE que ha dejado personas fallecidas.





