Escalada bélica en Medio Oriente impulsa el Brent hacia máximos históricos
La guerra en Medio Oriente dispara el valor del crudo a niveles críticos.
Escalada bélica en Medio Oriente impulsa el Brent hacia máximos históricos; el panorama energético global atraviesa una de sus etapas más complejas en décadas. Durante la jornada del lunes, el precio del petróleo experimentó un repunte significativo, situando al crudo Brent —referencia de los mercados internacionales— por encima de la barrera de los 116 dólares por barril. Este incremento, que supera el 3%, posiciona al indicador en su punto más alto desde mediados de marzo, perfilando un cierre de mes con aumentos que no tienen precedentes en los registros históricos.
Tensiones en Medio Oriente y nuevos frentes de combate
La reciente volatilidad en los suministros de energía responde directamente a la expansión del conflicto que involucra a Estados Unidos, Israel e Irán. El pasado fin de semana marcó un punto de inflexión tras el ataque inédito ejecutado por los rebeldes hutíes de Yemen contra territorio israelí.
Simultáneamente, la situación se ha agravado debido a la incursión militar de Israel en el sur del Líbano, lo que ha transformado la región en un polvorín. Ante este escenario, el gobierno iraní ha denunciado supuestos planes de Washington para una ofensiva terrestre. En este clima de hostilidad, el líder parlamentario de Teherán lanzó una severa advertencia, asegurando que las fuerzas locales están preparadas para «prenderles fuego» y «castigar» a quienes apoyen las acciones estadounidenses en la zona.
Bloqueos estratégicos y crisis de abastecimiento
Uno de los factores que más presiona al alza la cotización del crudo es la situación de seguridad en las rutas marítimas. Irán, como medida de represalia frente a las acciones de la coalición liderada por EE. UU. e Israel, ha procedido al cierre del estrecho de Ormuz.
Este movimiento estratégico es crítico para la economía mundial, ya que por este paso circula aproximadamente la quinta parte del flujo global de gas natural licuado (GNL) y petróleo. La interrupción de este canal de distribución es la causa principal de que el mundo enfrente hoy su mayor crisis energética en los últimos tiempos, con un barril que amenaza con superar los 119 dólares alcanzados recientemente.





