Irán termina su primer partido en el Mundial igualando a Nueva Zelanda
El partido concluyó con dos goles de cada lado, sellando un empate 2-2, y dejó, además, una tarjeta amarilla para la selección persa

El segundo partido del Grupo G, entre Irán y Nueva Zelanda, en la Copa Mundial de la FIFA 2026 este lunes terminó en un empate 2-2 en Los Ángeles, con una tarjeta amarilla para la selección iraní, reseña RT.
El primer tiempo empezó con un gol del delantero neozelandés Elijah Just a los 7 minutos, asistido por Chris Wood. El empate fue alcanzado en el minuto 32 con un tiro de Ramin Rezaeian que cayó en la esquina inferior izquierda del arco, marcando la primera anotación de Irán en el torneo.

Transcurridos cinco minutos del tiempo añadido en la primera parte, un gol del defensor iraní Ali Nemati fue anulado por fuera de juego, manteniendo el marcador igualado al cierre del periodo y dejando sin efecto una ventaja parcial para la selección de la República Islámica.
El cierre del partido
Iniciando el segundo tiempo, en el minuto 54, Just volvió a anotar un gol para la selección neozelandesa, de nuevo asistido por Wood. Para este punto Irán ya había experimentado dos cambios de jugadores, mientras que el equipo kiwi, ninguno.
Diez minutos después, Rezaeian asistió a Mohammad Mohebi, quien anotó el segundo gol para la nación persa, igualando el marcador en 2-2. Tras este gol, los kiwis realizaron su primer cambio a los 78 minutos del encuentro.
La tercera sustitución de Irán llegó dos minutos después del primer cambio neozelandés. Con esas modificaciones y el empate restablecido luego del tanto de Mohebi, el partido quedó marcado por la eficacia ofensiva de Just y la influencia de Rezaeian, quien recibió el premio al mejor jugador del partido.
La selección de Irán en Los Ángeles
Fanáticos iraníes detrás de la portería de la selección persa portaban carteles que formaban la inscripción «MINAB 168», en memoria de las víctimas de la escuela primaria de niñas Shajareh Tayyebeh, en Minab, al sur de Irán, más de 80 días después del ataque estadounidense-israelí con misiles que la destruyó y dejó más de un centenar de muertos, en su mayoría niñas.
La selección de la República Islámica juega en condiciones poco comunes en medio de tensiones entre la nación persa y Estados Unidos por el conflicto en Oriente Medio. Además, su base de entrenamiento fue trasladada desde Arizona a la ciudad mexicana de Tijuana, por problemas con los visados.
Por eso el equipo ingresa a EE.UU. únicamente para disputar sus partidos, en un clima que, según Reuters, apunta a limitar al mínimo la presencia del equipo en territorio estadounidense.






