Presidente de la Reserva Federal de EE.UU. denuncia intimidación por parte de Trump
“La amenaza de cargos penales es consecuencia de que la Reserva Federal actúe según su mejor juicio para beneficiar al público, y no según los deseos del Ejecutivo”, afirmó Powell

Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, lanzó este fin de semana una dura advertencia sobre lo que considera un intento de intimidación política por parte del gobierno de Donald Trump.
En un mensaje público, Powell aseguró que el Departamento de Justicia notificó a la institución sobre citaciones de un gran jurado que podrían derivar en acusaciones penales en su contra, vinculadas a su testimonio ante el Senado en junio pasado.
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El funcionario explicó que aquella comparecencia abordó, entre otros temas, el proyecto de renovación de los edificios históricos de la Fed, pero sostuvo que ese asunto es solo un pretexto. Según Powell, la verdadera razón detrás de la amenaza es la decisión del banco central de mantener una política de tasas de interés basada en criterios técnicos y económicos, en lugar de seguir las preferencias del presidente.
“La amenaza de cargos penales es consecuencia de que la Reserva Federal actúe según su mejor juicio para beneficiar al público, y no según los deseos del Ejecutivo”, afirmó Powell, rompiendo con el tono moderado que suele caracterizar sus intervenciones.
El enfrentamiento entre Trump y Powell no es nuevo. Durante meses, el inquilino de la Casa Blanca ha criticado al presidente de la Fed por no reducir las tasas de interés lo suficiente, insistiendo en que su sucesor (que debe asumir en mayo) adopte una política monetaria más alineada con sus intereses.
Para Powell, lo que está en juego es la independencia de la institución
Para Powell, lo que está en juego es la independencia de la institución, “esto trata sobre si la Fed seguirá fijando los tipos de interés basándose en evidencias y condiciones económicas, o si la política monetaria será dirigida por la presión política”.
El presidente de la Fed calificó la situación como una acción “sin precedentes” y la enmarcó en un contexto de presiones constantes de la administración Trump.
Ante ello, reafirmó que cumplirá su deber “sin miedo ni favores políticos”, defendiendo la autonomía de la institución encargada de garantizar la estabilidad de precios y el máximo empleo en el país.
La disputa también se ha visto alimentada por el proyecto de renovación de la sede de la Fed en Washington DC.
Trump criticó hace meses que el costo se haya elevado de los 2.500 millones inicialmente previstos a 3.100 millones, acusando a Powell de mala gestión. El presidente de la Fed respondió que el aumento se debe a necesidades técnicas y de seguridad, y rechazó que se trate de un gasto injustificado.
No es la primera vez que Trump busca ejercer mayor control sobre la Reserva Federal, entre sus primeras acciones está el intento de destitución de Lisa Cook, una de las gobernadoras del banco central, bajo acusaciones de fraude hipotecario.
Ahora con esta denuncia de Powell, la Casa Blanca volvió a estar en tela de juicio de intentar debilitar la independencia de la Reserva Federal para ser sometida a los intereses de Donald Trump.





