Irán: pueblo acompaña funeral de niñas asesinadas en bombardeo estadounidense-israelí
El funeral colectivo despidió a más de 171 personas, en su gran mayoría niñas de educación primaria, del centro educativo Shajareh Tayyebeh

Este martes 3 de marzo, miles de personas abarrotaron las calles de la localidad de Minab, al sur de Irán, para rendir un último y multitudinario adiós a las víctimas del ataque más sangriento registrado desde el inicio de la agresión imperialista, reseña Telesur.
El funeral colectivo despidió a más de 171 personas, en su gran mayoría niñas de educación primaria, del centro educativo Shajareh Tayyebeh quienes fueron asesinadas el pasado sábado 28 de febrero, cuando proyectiles de la alianza entre Estados Unidos e Israel impactaron directamente contra su centro escolar.
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El bombardeo a la escuela femenina de Minab se consolida como el evento más mortífero de la actual ofensiva lanzada por la Administración de Donald Trump y el régimen sionista, esta atrocidad se ejecutó bajo la operación militar del Pentágono denominada «Furia Épica».
El hecho de que este ataque se haya perpetrado contra un centro que reúne infantes y a plena luz del día, cuando el edificio se encuentra normalmente ocupado, evidencia que los objetivos de Washington no se limitan a infraestructuras militares, sino que buscan sembrar el terror en el corazón de las familias iraníes.
Durante las exequias, los asistentes portaron los pequeños féretros envueltos en la bandera nacional, mientras coreaban consignas contra el intervencionismo extranjero y la política de exterminio que las potencias occidentales aplican en Asia Occidental.
Este acto de despedida no solo representó un duelo nacional, sino una demostración de resistencia frente a la barbarie de quienes utilizan la fuerza bélica para intentar doblegar la soberanía de los pueblos.
Las autoridades de la República Islámica denunciaron infanticidio masivo
Las autoridades de la República Islámica denunciaron que este infanticidio masivo es la prueba irrefutable del desprecio del eje anglo-yanqui-sionista por el derecho internacional y la vida humana. Mientras la Casa Blanca intenta justificar sus acciones bajo la narrativa de «ataques preventivos», la realidad en el terreno muestra escuelas reducidas a escombros y una generación de niñas segada por el armamento de alta tecnología provisto por el Pentágono.
La masacre de Minab despertó una ola de indignación global recordando desde diversas partes del mundo, que el ataque deliberado a instituciones educativas constituye un crimen de guerra bajo el derecho internacional humanitario. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmaeil Baghaei, denunció que las fuerzas de ocupación sionistas y el Gobierno de Donald Trump ejecutan ataques indiscriminados contra zonas residenciales, hospitales y monumentos culturales, ignorando cualquier principio de distinción civil.




Por su parte, el presidente Masoud Pezeshkian manifestó su solidaridad con las familias de las víctimas y denunció la agresión como un acto de exterminio contra la infancia inocente que no quedará impune ante la justicia internacional. Las autoridades iraníes enfatizaron que el mundo es testigo de cómo las potencias que se dicen defensoras de los derechos humanos financian y ejecutan la matanza de niñas en sus pupitres.
La ofensiva imperialista iniciada el sábado 28 de febrero dejó cientos de muertos
La ofensiva imperialista iniciada el sábado 28 de febrero dejó cientos de muertos lo que generó el aumento de tensión y continuidad de las acciones bélicas en la región.
Asimismo, al confirmarse la muerte de figuras clave del Estado persa durante los ataques iniciales, incluyendo al Líder Supremo, el ayatolá Alí Jameneí, y varios de sus familiares, así como a la alta cúpula militar integrada por el ministro de Defensa, el comandante del CGRI y el jefe del Estado Mayor General.
En ejercicio de su derecho a la defensa, las fuerzas iraníes realizaron contraataques con misiles y drones hacia Israel y bases estadounidenses en Asia Occidental, resultando en la muerte de soldados norteamericanos. Estas acciones de respuesta provocaron una interrupción crítica en la navegación por el Estrecho de Ormuz, punto neurálgico para la estabilidad del comercio energético mundial.
Mientras el sistema de salud iraní prioriza la atención de los sobrevivientes de la masacre escolar, las autoridades mantienen su denuncia sobre la destrucción sistemática de infraestructura civil esencial. Teherán realizó un llamado urgente a la comunidad internacional para que condene este atropello al derecho internacional humanitario y garantice que los responsables en el Pentágono y el régimen israelí rindan cuentas por el asesinato masivo de menores.





