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ERC sería la fuerza más votada en las elecciones de Catalunya

ERC, PSC y Junts per Catalunya afrontan en una situación de extrema igualdad la recta final de la campaña para las elecciones al Parlament de Cataluña del próximo domingo. Los tres partidos tendrían opciones de imponerse en unos comicios que, entre otras cosas, estarán marcados por una fuerte subida de la abstención, que puede aumentar unos 20 puntos con relación a los del 2017, situando la participación en cerca del 60%.

Según el estudio de Key Data para el medio español Público, que recoge las últimas tendencias de las encuestas electorales públicas y privadas, ERC será la formación más votada el 14-F, con el 21,0% de los sufragios, sólo una décima por encima del PSC y con JxCat a menos de un punto y medio (19,8%). El escenario es de empate técnico, porque las diferencias no superan los márgenes de error estadísticos. A nivel de escaños el retrato cambia ligeramente y las dos formaciones independentistas empatarían a 32 diputados, mientras que los socialistas se quedarían en 30. El independentismo volvería a lograr la mayoría absoluta de diputados, aunque no superaría el 50% de los votos (entre ERC, JxCat, la CUP y el PDeCAT sumarían el 49,1%).

Los derechsitas de Ciudadanos conservaría tan sólo un tercio de sus 36 diputados actuales, aunque su caída todavía puede intensificarse, mientras que En Comú Podem se mantendría en ocho escaños. Tanto la CUP como el PP pasarían de cuatro a siete y Vox se estrenaría en el legislativo catalán con también siete representantes. El PDeCAT, por su parte, podría entrar con dos escaños, aunque no los tiene para nada garantizados.

Las estimaciones de Key Data ven sólo dos combinaciones posibles para formar el futuro Govern: la reedición del pacto independentista entre ERC y JxCat, con el apoyo de la CUP -sumarían 71 diputados, tres por encima de la mayoría absoluta-, o una alianza tripartita de Esquerra, PSC y En Comú Podem, que llegaría a los 70. Con todo, durante la campaña los cabezas de lista de ERC y PSC –Pere Aragonès y Salvador Illa– han coincidido en descartar cualquier posibilidad de gobernar conjuntamente, como han manifestado también en las respectivas entrevistas en Público

Caída importante de la participación

El 14-F llega marcado por las incertidumbres. Una de las mayores es pronosticar cuál será la afluencia final a las urnas. Tras el récord del 21 de diciembre de 2017, con una participación del 79,1%, la previsión ahora mismo se sitúa en los niveles previos a la efervescencia del Procés, con lo que rondaría el 60%. Una bajada que se explicaría tanto por el miedo a acudir a los colegios electorales por la situación de la pandemia de covid-19, como por la desilusión colectiva generada por el actual momento político, lejos de la enorme ebullición de hace unos pocos años. En este sentido, los analistas de Key Data apuntan que «probablemente se abstendrán más las personas mayores, los votantes de partidos constitucionalistas y los más moderados».

En cualquier caso, la mayoría de partidos perderán votos, algo lógico si se tiene en cuenta que la participación bajará en más de un millón de personas. De hecho, el estudio tan sólo pronostica ligeras subidas de PSC y PP -muy pequeña-, además -obviamente- de la de los partidos debutantes (Vox y PDeCAT). Así, ERC puede perder unos 230.000 sufragios respecto al 21-D, pese a mantener un nivel de apoyo relativo similar, mientras que JxCat se dejaría 280.000 y dos escaños y los socialistas ganarían algo más de 90.000 apoyos, pero crecerían sobre todo en diputados, de 17 a 30. Si en 2017 Ciudadanos ganó los comicios catalanes con más de 1,1 millones de votos, ahora Esquerra se impondría con menos de 700.000, con el PSC pisándole los talones a sólo 5.000 de distancia (694.000) y con Junts rozando los 660.000.

Menos votos, pero más escaños independentistas

El bloque independentista podría ganar peso en el Parlament con uno más de los 70 diputados actuales, pero sumaría cerca de 450.000 votos menos que en 2017, cuando se quedó cerca de los 2,1 millones. Con todo, a nivel relativo se reforzaría, pasando del 47,7% al 49,1% de las papeletas emitidas.

Finalmente, el PSC sería el partido más votado en Barcelona, JxCat lo seria en Girona, ERC, en Tarragona, y las dos fuerzas independentistas se disputarían el triunfo en Lleida. Los socialistas darían un gran salto en Barcelona, donde en 2017 fueron sólo la cuarta fuerza -se impuso Cs-, al pasar de 13 a 21 escaños. Los comuns sólo obtendrían representación en Barcelona (7) y Tarragona (1), CUP, PP y Vox, en cambio, lograrían representación en tres circunscripciones: en Barcelona y Tarragona en todos los casos, y en Girona en el caso de CUP y la ultraderecha, y en Lleida el PP. Cs, como los tres grandes, tendría diputados en las cuatro provincias catalanas.

T/ Público/ LRDS

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