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Trump envía a la Guardia Nacional a Wisconsin y ordena reprimir manifestaciones populares

Hay toque de queda en la región

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el envío de refuerzos policiales y soldados de la Guardia Nacional a la ciudad de Kenosha, donde dos personas murieron y otra resultó gravemente herida durante las protestas que exigen justicia para Jacob Blake, baleado por la policía el domingo.

«Restauraremos la ley y el orden», tuiteó el mandatario, volviendo a una de sus repetidas consignas de campaña. El joven de 17 años que el martes por la noche abrió fuego con un rifle de asalto en el medio de la calle fue detenido este miércoles. Los hechos se produjeron en la tercera jornada de movilizaciones contra la violencia policial y horas después de que el gobernador de Wisconsin, Tony Evers, declarara el estado de emergencia y desplegara a 250 agentes de la Guardia Nacional por disturbios y saqueos.

Las autoridades también ordenaron un toque de queda de 19 a 07 horas hasta el domingo en toda la ciudad.

«No toleraremos los saqueos, los incendios provocados, la violencia y la anarquía en las calles de Estados Unidos. Mi equipo acaba de colgar el teléfono con el gobernador Tony Evers, que aceptó la asistencia federal», tuiteó el mandatario.

«¡Enviaré policías federales y la Guardia Nacional a Kenosha para reestablecer la ley y el orden!», insistió el presidente republicano, que convirtió a la seguridad en uno de los principales temas de su campaña de cara a los comicios del tres de noviembre. Su gobierno no se cansa de calificar a las protestas contra la brutalidad policial como una amenaza de la «extrema izquierda».

En tanto, el candidato demócrata a la presidencia, Joe Biden, contó que habló con la familia de Jacob Blake, el joven negro gravemente herido por la policía el domingo en Wisconsin, y prometió justicia. «Una vez más, un hombre negro recibió disparos de la policía. Ante los ojos de sus hijos. Esto me enferma», escribió Biden en su cuenta de Twitter, donde se preguntó: «¿Este es el país que queremos ser?».

Matar a los 17

La policía del estado de Illinois confirmó que un joven de 17 años fue detenido el miércoles por la tarde, acusado de las dos muertes y las heridas causadas a otra persona en un enfrentamiento con manifestantes en Kenosha el martes de noche. El joven identificado como Kyle Rittenhouse fue arrestado en su vivienda de Antioch, a media hora de donde se produjeron las protestas, e imputado por cometer el presunto delito de homicidio en primer grado.

El sheriff del condado de Kenosha, David Beth, indicó al New York Times que se está tratando de discernir todavía si los disparos se produjeron en un intento de proteger «negocios y comercios» que podían ser saqueados. Además, pidió la colaboración de quienes hayan sido testigos de los hechos, en particular de quienes compartieron videos de lo ocurrido en redes sociales.

El tiroteo se registró poco antes de la medianoche del miércoles durante la tercera jornada de protestas en Kenosha por el salvaje ataque contra Jacob Blake. Según testigos e imágenes registradas en ese momento, la policía dejó que el joven que había disparado pasara por delante de ellos con el rifle al hombro y no fue detenido, pese a que la gente le pedía a gritos que lo arreste.

En uno de los tantos videos que circularon, se escuchan tiros y se ve al joven blanco hablando por teléfono y al parecer diciendo: «Acabo de matar a alguien», antes de salir corriendo. Luego se ve a distintas personas atendiendo a un hombre con una herida en la cabeza. Rittenhouse camina libremente por la calle, con el arma en el pecho, mientras los manifestantes se dispersan y los vehículos policiales pasan a su lado.

En otra filmación, se puede ver cómo el mismo joven se tropieza y cae el suelo, y al verse rodeado de manifestantes, efectúa tres o cuatro disparos sentado y alcanza a por lo menos dos personas, incluyendo a una que empieza a pedir un médico a los gritos. «Estábamos gritando Black Live Matter en la estación de servicio y luego escuchamos, boom, boom, y le dije a mi amigo: Eso no son fuegos artificiales», contó Devin Scott, testigo del hecho, al diario The Chicago Tribune.

«Luego este tipo con esta enorme pistola pasa junto a nosotros en medio de la calle y la gente grita: ‘¡Le disparó a alguien! ¡Le disparó a alguien! ‘Y todo el mundo trata de luchar contra el tipo, lo persigue y luego comienza a disparar de nuevo», continuó Scott. Un periodista de AFP vio a varios civiles armados en las últimas noches, entre ellos un pequeño grupo conformado por hombres blancos que llevaban bastante armamento y aseguraban que lo usarían para defender la propiedad.

Desde hace tres noches, Kenosha es escenario de fuertes movilizaciones luego de que policías acribillaran al afroamericano Jacob Blake el domingo pasado en un incidente que fue capturado por un testigo con su teléfono celular. En el video se ve a policías disparar a quemarropa varias veces por la espalda contra Blake cuando éste intentaba subir a su camioneta.

El padre de Blake, que también se llama Jacob, dijo que debido a los impactos su hijo quedó paralizado de la cintura para abajo. El abogado de derechos civiles Benjamin Crump, quien representa a la familia, dijo que «sería un milagro si Jacob Blake vuelve a caminar». Por el momento, dos policías fueron suspendidos sin goce de sueldo, y la Fiscalía prevé presentar un informe sobre el caso en un período máximo de 30 días.

T/ Página12/ LRDS

 

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