
Estados Unidos confirmó que la retirada del nombre de la relatora especial de Naciones Unidas para los Territorios Palestinos Ocupados, Francesca Albanese, de la lista de sanciones es una medida temporal y no representa un cambio en la política de Washington.
Un portavoz del Departamento de Estado explicó que el Gobierno apeló el fallo de un tribunal federal que suspendió provisionalmente las sanciones.
Añadió que, si el Tribunal de Apelaciones del Distrito de Columbia revierte o congela esa decisión, la administración volverá a incluir a Albanese en el listado de personas sujetas a sanciones especiales.
La aclaración llega después de que el juez federal Richard Leon suspendiera las sanciones la semana pasada, al considerar que su aplicación entraba en conflicto con los principios de libertad de expresión.
Contexto judicial de las sanciones
A inicios de 2026, el Departamento de Estado de EE.UU. reiteró que las sanciones contra la relatora son legales y apropiadas.
El Gobierno estadounidense acusa a Albanese de apoyar el antisemitismo y el terrorismo, así como de recurrir a la guerra jurídica (lawfare) contra sus intereses.
Las penalizaciones fueron anunciadas en julio de 2025 por el secretario de Estado, Marco Rubio. El funcionario justificó las medidas alegando que la relatora impulsaba acciones en la Corte Penal Internacional (CPI) contra funcionarios y empresas estadounidenses e israelíes.
«La campaña política y económica de Albanese contra Estados Unidos e Israel ya no será tolerada. Siempre apoyaremos a nuestros socios en su derecho a la legítima defensa», sostuvo entonces Rubio.
Washington impuso las sanciones a Albanese en julio de 2025, tras sus críticas a la política estadounidense e israelí en la Franja de Gaza.





