EE. UU.: veinticinco estados demandan a Trump por nueva ronda de aranceles
La demanda argumenta que estos gravámenes aumentarán los precios para consumidores y empresas en todo el país. Además de ser ilegales, los nuevos aranceles afectarán las importaciones y economías de 60 países

Una coalición de 25 estados de EE.UU. demandó a la Administración de Donald Trump por sus nuevos aranceles generalizados, a partir de argumentar que son un intento de reemplazar tarifas previas anuladas por la Corte Suprema y una extralimitación de poder al vincular cadenas de suministro con supuestos casos de trabajo forzado. Según los demandantes, la ronda arancelaria afecta las importaciones y economías de 60 países.
La querella, en la que participan los fiscales generales de Nueva York, Arizona, California, Colorado, Nueva Jersey y Minesota, entre otros, y los gobernadores de Kentucky y Pensilvania, argumenta que estos gravámenes son ilegales y que aumentarán los precios para consumidores y empresas en todo el país.
En marzo, un mes después de que el Tribunal Supremo anulara la mayoría de sus aranceles globales, la Administración de Donald Trump anunció investigaciones sobre 59 países y la Unión Europea (UE) en virtud de la Sección 301 de la Ley de Comercio de EE.UU., alegando que tenía como objetivo indagar en prácticas de trabajo forzoso en el comercio mundial.
Amparándose en esta investigación, anunció el pasado julio aranceles de entre el 10 % y el 12,5 % a las importaciones procedentes de 60 países, entre ellos los 27 miembros de la UE y Canadá, Japón, Reino Unido, Guatemala, Honduras y El Salvador.
Los estados que interpusieron la demanda aseguran que los aranceles no cumplen con los requisitos de la sección 301 y que el Gobierno utiliza el trabajo forzoso «como excusa para mantener su política de imponer indiscriminadamente aranceles perjudiciales a un amplio abanico de países».
La sección 301 de la Ley de Comercio de EE.UU.
El presidente Trump revirtió el año pasado décadas de política estadounidense que favorecían aranceles más bajos y un comercio cada vez más libre. Invocando la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional de 1977 (IEEPA, por sus siglas en inglés), impuso aranceles de dos dígitos a las importaciones de casi todos los países, argumentando que el persistente déficit comercial de Estados Unidos constituía una emergencia nacional.
Pero la Corte Suprema dictaminó que la IEEPA no autorizaba los aranceles. La decisión obligó a la Casa Blanca a reembolsar a los importadores que habían pagado dichos aranceles. Ansioso por compensar la pérdida de ingresos, Trump recurrió a aranceles temporales del 10% a nivel mundial que expiraron a la medianoche del 24 de julio, reseña Telesur.
Ahora está recurriendo a aranceles más duraderos en virtud de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, que le permite gravar las importaciones e imponer otras sanciones contra los países que incurran en prácticas comerciales desleales, entre las que se encuentra el trabajo forzoso.
«No existe ninguna relación lógica entre el supuesto problema del trabajo forzoso en las cadenas de suministro internacionales y los aranceles globales que impuso la Oficina del Representante Comercial de EE.UU. (USTR)», escriben los demandantes en el documento judicial.
Esta querella presentada por los estados se suma a otras dos demandas interpuestas en julio ante el Tribunal de Comercio Internacional por pequeñas empresas que también impugnaban los aranceles de la Sección 301.
Los querellantes argumentan que el gobierno no demostró adecuadamente su postura contra cada economía específica ni explicó cómo los aranceles eliminarán la práctica específica por la que se imponen, como lo exige la Sección 301.
LEA TAMBIEN:





