
El presidente de Argentina Javier Milei promulgó la ley de Reforma Laboral con la que quitó a los trabajadores cuantiosos derechos ganados durante décadas de conquistas obreras contra la explotación laboral. A partir de ahora, los empleadores podrán despedir sin indemnizaciones justas, no pagar horas extras, pagar salarios con especies, decidir el tiempo de vacaciones y frenar la actividad sindical, entre otros reveses.
La normativa conocida como Ley de Modernización Laboral, sancionada en el Congreso el pasado 27 de febrero, modifica sustancialmente la Ley de Contrato de Trabajo e inclina la balanza a favor de la unilateralidad empleadora, en detrimento de los derechos de los empleados.
A partir de hoy, la jornada laboral diaria pasa a ser de 12 horas y no de 8, tal como regía en consonancia con la legislación aplicada en numerosos países y bajo el criterio de tercios que recomienda que un trabajador debe dividir su día en 8 horas de trabajo, 8 horas de descanso y 8 horas para disfrutar del resto de la jornada.
El pago de los salarios vuelve a cobrar una forma que había sido aplicada desde la Revolución Industrial y que en la Argentina quedó eliminada en el primer tercio del siglo XX: el pago en especies. Por esos tiempos se le daba al obrero una moneda o un papel con un valor equivalente a una cantidad determinada de productos alimenticios. La reversión más moderna fue durante el menemismo, con el famoso “ticket canasta”.
En este sentido, la reforma laboral de Javier Milei retomó el acervo cultural del “todo vuelve” y reeditó la vieja forma. El empresario tendrá la posibilidad de pagar con dinero (nacional o extranjero) o especie. Podrá hacerlo con depósitos contantes y sonantes, o a través del intercambio de alimentos o alojamiento.
La imagen del presidente ultraliberal mostró una caída a fin de febrero, cuando el Congreso aprobó una polémica reforma laboral impulsada por el Gobierno.
La imagen positiva de Milei, que buscaría su reelección el año próximo, cayó al 42,8% desde el 45,1% de enero y el 47,2% de diciembre; frente a una imagen negativa que en febrero subió al 51,9%. Asimismo, el 56,5% de los encuestados por Analogías dijo que la reforma, que entró en vigencia el viernes, favorece a los grandes empresarios, mientras que solo el 12,9% consideró que es positiva para los trabajadores.
La CGT presentó un amparo en la Justicia para frenar la reforma laboral
La Confederación General del Trabajo (CGT) presentó este viernes un amparo judicial ante el Juzgado Contencioso Administrativo N°7, a cargo del juez Enrique Lavie Pico, para intentar frenar la aplicación de la normativa.
Según la CGT, la legislación reciente atenta contra “el principio de Progresividad (o No Regresión): que impide que se implementen medidas injustificadas que representen un retroceso en los derechos laborales que ya se han adquirido” .
Además, infringe el “Principio Protectorio: que se fundamenta en la desigualdad inherente entre empleador y trabajador, y que tiene como objetivo restaurar la equidad y prevenir abusos sobre la protección de la parte vulnerable, que es el trabajador” .
En la puerta de los tribunales de la calle Talcahuano, el cosecretario general de la CGT Jorge Sola explicó la postura del sindicalismo: “Venimos a ejercer nuestro derecho a peticionar. Confiamos en un poder republicano como la Justicia, en su objetividad y en que va a cuidar el cumplimiento de la Constitución Nacional”, aseguró.
T: Agencias/Telesur





