
Estados Unidos e Irán continúan este jueves su pulso en el estrecho de Ormuz, con Teherán descartando reabrir este paso marítimo crucial y Washington ordenando a la Armada atacar toda pequeña embarcación que pudiera estar desplegando minas.
Ormuz, vía marítima crucial para el transporte mundial de hidrocarburos, se ha convertido en un elemento clave del conflicto y cristaliza las tensiones a pesar de la prórroga unilateral por parte de Donald Trump de la tregua, que entró en vigor el 8 de abril.
«He ordenado a la Armada de Estados Unidos disparar y destruir a toda embarcación, por pequeños que sean los barcos (sus navíos navales están TODOS, 159 de ellos, en el fondo del mar), que esté desplegando minas en las aguas del estrecho de Ormuz. No debe haber ninguna duda», aseguró este jueves Trump en una publicación en su red social Truth Social.
Por su parte, Teherán mantiene vigente la promesade no reabrir el estrecho de Ormuz mientras continúe el bloqueo naval estadounidense. El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) indicó que había «ordenado a 31 embarcaciones que dieran la vuelta o regresaran a puerto» como parte de su «bloqueo contra Irán».
«La reapertura del estrecho de Ormuz no es posible en medio de una violación flagrante del alto el fuego», insistió Qalibaf.
Asimismo, el vicepresidente del Parlamento iraní, Hamidreza Haji Babaei, aseguró que el dinero de los peajes cobrados a buques ya están en el Banco Central del país.
“Lo primeros pagos por el peaje del estrecho de Ormuz han sido recibidos por el Banco Central”, dijo Babaei, informan varios medios iraníes. Lo que no se concreta es la cantidad recibida, ni la divisa, ni cuánto cobra exactamente la República Islámica por el tránsito por el estrecho de Ormuz.
Irán ha anunciado su intención de formalizar el cobro por circular por el estratégico paso con la aprobación de un proyecto de ley, que ha recibido la luz verde de una comisión parlamentaria y que aún debe ser votado en el pleno del hemiciclo.
Desde el 28 de febrero, cuando comenzó la guerra desencadenada por un ataque israeloestadounidense contra Irán, la república islámica solo ha autorizado a un número muy limitado de buques a atravesar el estrecho y el número de cruces del estrecho ha caído desde el domingo, debido a las restricciones impuestas por ambos países.
Irán interceptó el miércoles dos buques en el estrecho, y un tercero fue blanco de disparos frente a las costas de Omán.
Por su parte, Estados Unidos afirmó que sus fuerzas abordaron e inspeccionaron un petrolero con crudo iraní en el océano Índico, la segunda operación de este tipo en tres días.
El bloqueo del estrecho pesa mucho sobre la economía mundial, y la gran incertidumbre sobre el desenlace del conflicto inquieta a los mercados.
Las negociaciones entre estadounidenses e iraníes, que debían reanudarse a principios de semana en Islamabad -tras una primera ronda celebrada el 11 de abril-, siguen en suspenso, a pesar del optimismo del presidente estadounidense Donald Trump, quien consideró «posible» un encuentro antes del viernes.
La capital pakistaní, bajo estricta vigilancia policial y militar, lleva varios días funcionando a media, con colegios y comercios cerrados en la zona donde se iban a celebrar las conversaciones, a la espera de una hipotética llegada de las delegaciones.
T: Agencias





