Romuald Wadagni gana elecciones presidenciales en Benín con 94,05% de los sufragios
Wadagni gobernará por un mandato de siete años, tras la reforma constitucional aprobada en diciembre
De acuerdo con las cifras preliminares difundidas por la Comisión Electoral Nacional Autónoma (CENA), el actual titular de la cartera de Economía y Finanzas, Romuald Wadagni, se perfila como el vencedor de la contienda presidencial del domingo pasado con un abrumador 94,05 % de los votos. Su único competidor, el anterior responsable de la cartera de Cultura, Paul Hounkpè, alcanzó apenas el 5,95 % de los sufragios, reconociendo su caída incluso antes de que los datos oficiales fueran públicos.
El futuro mandatario, de 49 años, es reconocido como el «delfín del presidente saliente Patrice Talon» y se dispone a asumir las riendas de la nación por un septenio. Este periodo de mando responde a la reforma constitucional implementada recientemente, la cual extendió el ejercicio de la presidencia de cinco a siete años, manteniendo la opción de una única reelección.
Desafíos de seguridad y pilares de gestión
Wadagni basó su estrategia de campaña en la continuidad del desarrollo económico y el impulso a las infraestructuras a nivel nacional. Sin embargo, una de sus promesas más destacadas fue la instauración de cuerpos policiales de carácter municipal en las localidades septentrionales. El objetivo primordial de esta medida es salvaguardar a la población frente a las incursiones de «grupos terroristas» que operan en la frontera.
Este desafío de seguridad no es menor, dado que Benín experimenta una presión creciente por parte de células extremistas provenientes del Sahel central. Además, el nuevo gobierno deberá gestionar las secuelas de la inestabilidad institucional vivida tras la intentona golpista de principios de diciembre, la cual fue neutralizada por las tropas locales con asistencia de la vecina Nigeria.
Contexto político y críticas al proceso
A pesar de que el país ha sido visto históricamente como un referente de estabilidad en la región, diversos observadores y críticos han señalado un «retroceso democrático» durante los últimos años. Las elecciones se llevaron a cabo sin la concurrencia de Los Demócratas (LD), la fuerza opositora de mayor peso, cuya candidatura fue invalidada por tecnicismos legales relacionados con los avales parlamentarios.
Debido a esta exclusión, sectores detractores del gobierno de Talon no dudaron en tildar la postulación de Hounkpè como una «farsa para legitimar la victoria de Wadagni«. El proceso, no obstante, contó con la supervisión de delegaciones de la Unión Africana y la Cedeao para auditar los criterios de transparencia.
Datos de participación y validación jurídica
La jornada electoral registró la asistencia del 58,75 % del padrón, de un universo de casi 7,9 millones de ciudadanos inscritos para votar. La coalición gobernante, integrada por el Bloque Republicano (BR) y la Unión Progresista para la Renovación (UPR), mantiene su hegemonía en el poder legislativo, lo que garantiza una base sólida para la próxima administración.
Finalmente, aunque la CENA ya ha presentado los balances de las urnas, la proclamación oficial y definitiva del ganador queda supeditada a la revisión y ratificación de la Corte Constitucional de Benín.





