
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) expresó su profunda alarma tras la confirmación de la muerte de aproximadamente 180 jóvenes desde el inicio de la ofensiva militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán, el pasado 28 de febrero.
La tragedia más grave se registró en el sur del país, donde un bombardeo alcanzó la escuela primaria femenina Shajareh Tayyebeh, en la localidad de Minab.
LEA TAMBIÉN:
Irán: Algunos países iniciaron mediación para detener la guerra
.De acuerdo con los reportes oficiales, entre las víctimas fatales de ese centro educativo se encuentran 168 niñas de entre 7 y 12 años, de los cuales 69 no han podido ser identificadas debido a la gravedad de las quemaduras.
El Ministerio de Educación informó que sus restos han sido trasladados para realizar pruebas de ADN ante la imposibilidad de un reconocimiento físico.
«Los niños y las escuelas están protegidos por el Derecho Internacional Humanitario y deben ser lugares seguros», sentenció UNICEF, recordando que esta violencia afecta a las comunidades por generaciones.
Infraestructura civil bajo fuego sistemático
Pese a que las potencias occidentales alegan atacar exclusivamente objetivos estratégicos, el impacto en el terreno cuenta una historia distinta.
UNICEF destacó que el conflicto ya ha provocado daños en al menos 20 escuelas, interrumpiendo el derecho a la educación de miles de niños, afectación en 10 hospitales, limitando el acceso a servicios de salud esenciales en plena emergencia.
Saldo civil en ascenso
Desde que inició la campaña de bombardeos liderada por la administración de Donald Trump y el régimen de Benjamin Netanyahu, se estima que al menos 1.230 civiles han sido asesinados en todo el territorio iraní.
La magnitud de la destrucción ha desbordado la capacidad de respuesta de los servicios de emergencia y forenses del país.
UNICEF, junto a otras agencias de la ONU, se declaró en alerta para ampliar el apoyo humanitario a las familias afectadas, mientras insta a los agresores a cumplir con sus obligaciones internacionales de salvaguardar a los no combatientes y los servicios vitales para la supervivencia infantil.





