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Colombia celebra las elecciones más polarizadas con Gustavo Petro como favorito

La campaña electoral ha sido una de las más polarizadas de las últimas décadas, con casos de presunto espionaje, amenazas de muerte y acusaciones de toda índole.

Los colombianos acuden a su cita con las urnas este domingo 29 de mayo para elegir a su nuevo presidente. Por primera vez en décadas, la izquierda puede volver a Casa Nariño. Las encuestas muestran que Gustavo Petro, con 62 años, es el candidato que tiene más posibilidades de ganar.

La campaña ha sido una de las más polarizadas de las últimas décadas, con casos de presunto espionaje, amenazas de muerte y acusaciones de toda índole.

La tensión durante la última semana fue máxima. Petro denunció el pasado sábado la existencia de un plan para dar «un golpe a las elecciones del 29 de mayo». El candidato de Pacto Histórico afirmó que «tienen pensado suspender las elecciones, suspender los órganos que rigen el proceso electoral» durante un acto masivo desde un escenario en la ciudad de Barranquilla, al norte del país, sobre el mar Caribe. Esa misma noche, Francia Márquez, candidata a vicepresidenta junto a Petro, tuvo que abandonar el escenario de un mitin en Bogotá por la salida de emergencia debido a que le apuntaron con un láser en la sien, a modo de amenaza.

Ambos hechos elevaron en los últimos días a alerta roja la situación que se vive en las elecciones colombianas. Muestra de ello también es la protección con la cual Petro debe realizar cada uno de sus mítines, o el informe de la Defensoría del Pueblo que afirma que de los 1.123 municipios de Colombia al menos 521, es decir el 47,3%, están expuestos a vulneraciones de derechos humanos en el período electoral, dentro de los cuales 84 están bajo riesgo extremo.

Toda esta tensión se debe a que el país se juega mucho, porque Petro podría dar un giro 180° a la Colombia de Iván Duque, el actual gobernador que no ha podido presentarse a la reelección. Y es que una de las mayores promesas del candidato de izquierdas es conseguir que la paz se instale al fin en Colombia, haciendo cumplir los acuerdos de La Habana que se firmaron en 2016 con la extinta guerrilla de las FARC como camino a la paz.

Porque, pese a todos los avances que conllevó el fin de las FARC como grupo guerrillero, en muchas regiones, el conflicto armado en realidad se reconfiguró para abonarse el narcotráfico o la minería ilegal. Así, la violencia ha continuado con las llamadas disidencias de las FARC, la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN) o las Autodefensas Gaitanistas de Colombia, éstas últimas de carácter paramilitar.

Petro, frente a ‘Fito’ y Gutiérrez

Por ello, reconducir el camino de la implementación de los acuerdos de paz, que el actual Gobierno de Iván Duque dijo que haría trizas, es fundamental para el futuro de Colombia. Y, por ello también, Petro se ha centrado en ello durante toda la campaña, así como en prometer reactivar las negociaciones con la guerrilla del ELN y replantear la lucha contra las drogas, el modelo económico extractivo predominante o las relaciones con Venezuela.

En el aire está, sin embargo, el futuro de Colombia si los 38 millones de ciudadanos que están llamados a votar hacen ganador a Federico ‘Fico’ Gutiérrez, al frente de la muy conservadora coalición Equipo por Colombia, o al empresario de la construcción Rodolfo Hernández, conocido como el ‘Trump tropical’ y que amasó su fortuna en el negocio de las viviendas públicas.

‘Fico’ y Hernández se encuentran en empate técnico en alguna encuestas, aunque siempre por detrás de Petro y Francia Márquez. De hecho, en algunos sondeos, los candidatos de izquierda incluso rozan la posibilidad de una victoria sin necesidad de una segunda vuelta.

La desconfianza en el sistema

La jornada de elecciones se prevé muy tensa porque la desconfianza en el sistema colombiano es enorme. Los fallos del sistema electoral colombiano que salieron a flote tras los comicios legislativos del 13 de marzo tienen en el ojo del huracán a la Registraduría, una institución en la que no confían los ciudadanos y cuyas deficiencias ponen en tela de juicio la transparencia de las presidenciales.

Esta controversia comenzó al día siguiente de las legislativas, cuando la coalición izquierdista Pacto Histórico, liderada por Gustavo Petro, favorito para ganar estas presidenciales, denunció que no le habían contado cerca de 500.000 votos al Senado, algo que no había pasado nunca en el país.

Incluso la ONU en Colombia se ha tenido que posicionar ante este contexto para decir que confía en que las elecciones presidenciales se desarrollen «de forma participativa e incluyente, en un ambiente de respeto y libre de violencia», según un comunicado difundido este viernes.

Pero la realidad es que desde las pasadas elecciones, tanto los seguidores de Petro como los de Federico «Fico» han aludido a sospechas de un posible fraude que puede poner en entredicho la legitimidad de las elecciones por primera vez en más de 50 años, e incluso la gobernabilidad de quien sea elegido presidente. Algo que pone en riesgo la democracia de Colombia aunque, posiblemente, los resultados oficiales sean los que marquen si esto llega a suceder.

T/Diario Público/LRDS

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