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Legado de Fidel sigue vigente en los pueblos que luchan por su autodeterminación

El líder de la Revolución cubana cumpliría 96 años de vida. Su voz retumbó a lo largo del siglo XX como una inspiración a todos aquellos que soñaron con un mundo menos desigual

Fidel Alejandro Castro Ruz nació el 13 de agosto de 1926 en Birán, antigua provincia cubana de Oriente. Su padre, Ángel Castro Argiz, hijo de campesinos pobres de Galicia, era terrateniente y colono cañero. Su madre, Lina Ruz González, provenía de una familia campesina de la provincia de Pinar del Río.

El líder de la Revolución cubana cumpliría 96 años de vida. Su voz retumbó a lo largo del siglo XX como una inspiración a todos aquellos que soñaron con un mundo menos desigual y aún continúa más viva que nunca en los pueblos que luchan por su autodeterminación y respeto.

Fidel es un referente del pensamiento marxista y de su aplicación creadora en Cuba una nación que, pese a ser pequeña devino en antorcha para enfrentar la sombra tenebrosa del imperio norteamericano.

Mucho se ha escrito sobre el hombre que en 1959 condujo al triunfo del movimiento de masas que más tarde él  definió como “una Revolución de obreros, campesinos y estudiantes”. Sin embargo, resultan menos conocidas otras facetas de su vida que acercaron su capacidad transformadora al pueblo.

Estudiante inquieto e indagador

Fidel Castro fue un estudiante inquieto e indagador. Su pasión por la lectura y el saber, modelaron su capacidad para profundizar y formarse una idea integral de los procesos sociales e históricos.

En el álbum de graduados del Colegio de Belén, en La Habana, donde Fidel estudió entre 1942 y 1945, se expresa que “se distinguió siempre en todas las asignaturas relacionadas con las letras”.

Apasionado por el deporte

También lo acompañó toda su vida la pasión por el deporte. En el libro de graduados de Belén se puede leer que “fue un verdadero atleta, defendiendo siempre con valor y orgullo la bandera del Colegio. Ha sabido ganarse la admiración y cariño de todos”.

Lo atraían el baloncesto, el béisbol y la natación. También se le recuerda disputando partidas de ajedrez. Consideraba que el ejercicio físico fortalecía la salud y el carácter.

Fiel a su premisa del deporte como derecho, creó un sistema de instalaciones deportivas y una sinergia entre deporte y educación, que ayuda a entender que una nación sometida a un feroz bloqueo de Estados Unidos tenga 84 títulos olímpicos, muy por delante de países como España y Brasil.

Solidaridad y humanismo ante todo

El presidente Nicolás Maduro lo llamó alguna vez “la solidaridad compartida que hoy abraza a los pueblos del mundo”.  Y para entender la frase bastaría con ver a Fidel entre centenares de combatientes de Vietnam a los que visitó en septiembre de 1973, en medio de la guerra de liberación contra el invasor estadounidense.

Ningún otro gobernante y estadista corrió el riesgo de viajar a aquel sitio. Faltaban aún dos años para la caída de Saigón y ya Fidel avizoraba que el pueblo vietnamita quebraría el espinazo al “país imperialista más poderoso industrialmente, más poderoso militarmente y más poderoso económicamente”, según sus palabras.

Huella internacionalista

Frente a la política intervencionista e injerencista que envían soldados y cañones a cualquier rincón del mundo, Fidel  envió médicos para atender a los más necesitados. Desde los años iniciales de la década de 1960, unos 420.000 profesionales de la salud cubanos han brindado asistencia en más de 120 países.

Singular y única resultó la atención brindada entre 1990 y 2011 a más de 26.000 niños de Rusia, Belarús y Ucrania aquejados de severos padecimientos tras el accidente nuclear de Chernóbil (abril de 1986).

Fidel se interesaba personalmente por ellos, en muestras de cariño que multiplicaba entre los niños y jóvenes cubanos, a quienes confió desde fechas tempranas el futuro de la Revolución y las más importantes tareas.

Solo entre 2015 y 2018, Cuba llegó a desplegar más de 50.000 médicos, enfermeros y otros técnicos en 68 países de América Latina, África y Asia.

Frases legendarias de Fidel 

En ocasión del aniversario 96 compartimos algunas de las frases más significativas que recogen el espíritu del pensamiento de Fidel, las cuales trascienden el tiempo como un legado para las futuras generaciones, reseñadas por Cubadebate y el sitio Fidel Soldado de las Ideas.

Alegato de autodefensa en el juicio que se le realizó por el ataque al cuartel Moncada, el 16 de octubre de 1953:

“Condenadme, no importa, la historia me absolverá”.

Palabras pronunciadas en el Parque Céspedes de Santiago de Cuba, el 1° de enero de 1959:

“La Revolución empieza ahora, la Revolución no será una tarea fácil, la Revolución será una empresa dura y llena de peligros”.

Palabras pronunciadas a su llegada a la Habana, en Ciudad Libertad, el 8 de enero de 1959:

“Creo que es este un momento decisivo de nuestra historia: la tiranía ha sido derrocada. La alegría es inmensa. Y sin embargo, queda mucho por hacer todavía.  No nos engañamos creyendo que en lo adelante todo será fácil; quizás en lo adelante todo sea más difícil”.

Palabras pronunciadas durante las honras fúnebres a las víctimas de la explosión del barco belga La Coubre, el 5 de marzo de 1960:

“Solo que ahora libertad quiere decir algo más todavía: libertad quiere decir patria.  Y la disyuntiva nuestra sería Patria o Muerte. ¡Patria o muerte!”.

Palabras pronunciadas ante las Naciones Unidas, septiembre de 1960:

“Cese la filosofía del despojo y cesará la filosofía de la guerra”.

Palabras pronunciadas durante las honras fúnebres a las víctimas de los bombardeos previos a la invasión por Playa Larga y Playa Girón y proclama el carácter socialista de la Revolución, el 16 de abril de 1961:

“Esta es la Revolución socialista y democrática de los humildes, con los humildes y para los humildes. Y por esta Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, estamos dispuestos a dar la vida”.

Palabras pronunciadas en la velada solemne en memoria del comandante Ernesto Che Guevara, el 18 de octubre de 1967:

“Si queremos expresar cómo aspiramos que sean nuestros combatientes revolucionarios, nuestros militantes, nuestros hombres, debemos decir sin vacilación de ninguna índole: ¡Que sean como el Che! Si queremos expresar cómo queremos que sean los hombres de las futuras generaciones, debemos decir: ¡Que sean como el Che! Si queremos decir cómo deseamos que se eduquen nuestros niños, debemos decir sin vacilación: ¡Queremos que se eduquen en el espíritu del Che! Si queremos un modelo de hombre, un modelo de hombre que no pertenece a este tiempo, un modelo de hombre que pertenece al futuro, ¡de corazón digo que ese modelo sin una sola mancha en su conducta, sin una sola mancha en su actitud, sin una sola mancha en su actuación, ese modelo es el Che! Si queremos expresar cómo deseamos que sean nuestros hijos, debemos decir con todo el corazón de vehementes revolucionarios: ¡Queremos que sean como el Che!”.

Palabras pronunciadas durante las honras fúnebres a las víctimas del sabotaje del avión de Cubana en Barbados, el 15 de octubre de 1976:

“No podemos decir que el dolor se comparte. El dolor se multiplica. Millones de cubanos lloramos hoy junto a los seres queridos de las víctimas del abominable crimen. ¡Y cuando un pueblo enérgico y viril llora, la injusticia tiembla!”.

Palabras pronunciadas en la Sesión inaugural de la VI Conferencia Cumbre del Movimiento de Países No Alineados, el 3 de septiembre de 1979:

“En las relaciones internacionales practicamos nuestra solidaridad con hechos, no con bellas palabras”.

Fidel Castro y Hugo Chávez inician la nueva era revolucionaria

El histórico abrazo entre Hugo Chávez y Fidel Castro acaecido un 13 de diciembre de 1994 en el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana, Cuba, marcó el inicio de una nueva era revolucionaria. Dos gigantes de Latinoamérica se encontraron por primera vez para extender lazos de una hermandad solidaria, indestructible y para toda la vida.

Chávez fue invitado por el historiador de La Habana, Eusebio Leal para dictar una conferencia magistral acerca del Movimiento Bolivariano Revolucionario 200.

El líder de la Revolución bolivariana acepta y viaja a la capital cubana el 13 de diciembre, donde fue recibido por el propio Fidel Castro. A la mañana siguiente se reunieron en el Aula Magna de la Universidad de La Habana.

Fidel Castro dice que Chávez fue el mejor amigo de su época como político activo – Alba Ciudad 96.3 FM

“Esperamos venir a Cuba en condiciones de extender los brazos, y en condiciones de mutuamente alimentarnos en un proyecto revolucionario latinoamericano”, fueron las palabras de Chávez al llegar a Cuba.

Luego de cinco años de aquel encuentro, Fidel Castro viajó a Venezuela para asistir a la toma de posesión del mandatario Hugo Chávez.

Es así como Chávez y Fidel comenzaron a consolidar una alianza estratégica entre Venezuela y Cuba, la cual más allá de la empatía, coincidencias ideológicas y amistad personal, se transformó en una esperanza para unir a los pueblos latinoamericanos.

“Fidel es para mí un padre, un compañero, un maestro de estrategia perfecta”, dijo Hugo Chávez en el 2005, refiriéndose a su estrecha relación con el mandatario cubano.

En el 2004, los dos líderes revolucionarios fundan la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América (ALBA) como instrumento de Liberación del siglo XXI, mecanismo con el cual se derrotó al ALCA.

Desde ahí América Latina se enrumbó hacia la unidad y una nueva independencia, un legado excepcional que dejan para los pueblos y el futuro.

El expresidente de Ecuador, Rafael Correa tras la partida del líder, afirmó: Cuba construyó con Fidel no las murallas que erigen los imperios, sino baluartes de dignidad, respeto e internacionalismo.

Evo Morales dijo que Fidel puso a Cuba en el mapa del mundo luchando contra la política del imperio, mientras que el mundo reconoce a Fidel como una epopeya inalcanzable en tiempos de soledad para toda la humanidad.

Otro amigo entrañable, Gabriel García Márquez, dijo alguna vez que Fidel halló en José Martí su autor de cabecera y tuvo el talento de incorporar su ideario al torrente sanguíneo de una revolución marxista.

Maradona lo llamó el más grande de la historia y se tatuó su rostro en su pierna izquierda, mientras que en su brazo derecho llevaba tatuada una imagen del Che Guevara. En una misiva, Diego le confesó un día: «Fidel, si algo he aprendido contigo a lo largo de años de sincera y hermosa amistad, es que la lealtad no tiene precio».

La vida de Fidel no puede reducirse a unas pocas líneas. Su vínculo permanente e indisoluble con el pueblo, su brillante oratoria, su magisterio constante, su entrega sin límites a la causa de la Revolución han dejado una huella imborrable en el pueblo cubano y han servido de inspiración para millones de hombres y mujeres de todos los continentes que darán continuidad a su obra.

Falleció el 25 de noviembre de 2016, en La Habana, Cuba a las 10:29 horas de la noche, a la edad de 90 años. En cumplimiento de su voluntad, sus restos fueron cremados. Sus cenizas fueron depositadas en el Cementerio de Santa Ifigenia, en solemne ceremonia, el 4 de diciembre de 2016.

Fidel y Chávez: Foto de EFE

Con información de Telesur

 

 

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