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Análisis / Belarús reafirma su alianza con Venezuela y llama a defender un mundo de paz y soberanía

El embajador extraordinario y plenipotenciario de la República de Belarús en Venezuela, Dzmitry Dzeravinski, aseguró que la relación entre ambos países se mantiene firme

La relación entre Belarús y Venezuela continúa consolidándose sobre la base del respeto mutuo, la cooperación y la defensa de un orden internacional más equilibrado.

Así lo afirmó el embajador extraordinario y plenipotenciario de la República de Belarús en Venezuela, Dzmitry Dzeravinski, durante una entrevista concedida a la periodista y presidenta de La Radio del Sur, Nieves Valdez, en el programa Pulsando a Venezuela.

El diplomático sostuvo que ambos países mantienen una alianza que ha resistido las coyunturas internacionales y aseguró que existen planes para profundizar el trabajo conjunto en distintas áreas de interés común.

«La relación entre Belarus y Venezuela ha pasado la prueba del tiempo. A pesar de las coyunturas adversas que se presentan tanto a nivel regional como a nivel global, la relación se mantiene sólida», afirmó.

Asimismo, explicó que su principal misión al frente de la representación diplomática consiste en fortalecer aún más los vínculos construidos durante casi dos décadas.

«Desde el momento de mi llegada, el enfoque principal es poder consolidar aún más la relación bilateral», expresó.

COOPERACIÓN PARA EL DESARROLLO COMPARTIDO

El embajador recordó que el acercamiento entre Caracas y Minsk tomó un impulso decisivo gracias a la relación de amistad establecida entre el comandante, Hugo Chávez Frías, y el presidente de Belarús, Alexander Lukashenko.

Según explicó, ambos líderes identificaron una visión común sobre el papel del Estado, el desarrollo social y la cooperación entre naciones soberanas.

«Compartimos los mismos valores, tenemos una visión muy similar de todo lo que está ocurriendo a nivel mundial y también una visión similar a cómo tiene que ser un país social que protege a sus ciudadanos», señaló.

Dzeravinski recordó que esa coincidencia política permitió construir una alianza estratégica que trascendió el ámbito diplomático.

«Esta relación fue más allá de una simple cooperación. Se estableció una alianza estratégica entre nuestros países», destacó.

Como resultado de ese proceso, Venezuela abrió su embajada en Minsk en 2006, y un año después, Belarús inauguró su representación diplomática en Caracas.

A partir de entonces comenzaron a desarrollarse proyectos conjuntos en sectores considerados estratégicos para ambas naciones.

PROYECTOS QUE SIGUEN DANDO RESULTADOS

Durante la conversación, el diplomático hizo un balance de los principales programas impulsados entre ambos gobiernos.

Recordó la construcción de plantas para la fabricación de tractores, camiones y maquinaria en el estado Barinas, además de iniciativas en agricultura, infraestructura, ciencia, tecnología, salud, educación y turismo, así como también resaltó la cooperación en materia habitacional.

«De todos los socios extranjeros, para el día de hoy somos los únicos que seguimos participando y aportando nuestra experiencia en la construcción de vivienda social», afirmó.

El representante diplomático indicó que actualmente existen planes para reactivar proyectos que quedaron suspendidos por distintas circunstancias y avanzar hacia nuevas iniciativas de beneficio mutuo.

«Hay planes para reactivar los proyectos que teníamos antes y hay planes para impulsar otros nuevos proyectos que serían de interés mutuo y que podrían beneficiar a nuestros dos países», manifestó.

Del mismo modo, señaló que el fortalecimiento de los intercambios económicos deberá complementarse con una mayor cercanía entre ambos pueblos mediante iniciativas culturales, académicas y turísticas.

UN MUNDO MULTIPOLAR BASADO EN EL DIÁLOGO

El embajador sostuvo que la política exterior de Belarús se fundamenta en la defensa de la soberanía de los Estados, la igualdad entre las naciones y la solución pacífica de las controversias.

A su juicio, cada vez más países respaldan la construcción de un sistema internacional donde prevalezcan el respeto mutuo y la cooperación.

«La verdad es que estamos observando que ya se han despertado muchos países por todo el mundo, que están abogando por un mundo más justo, por un mundo donde cuente la voz de cada país independientemente de su tamaño», afirmó.

En ese sentido, añadió que la visión de su país apuesta por «un mundo multipolar donde hay el real balance entre las fuerzas y donde no hay imposiciones, donde hay diálogo, donde hay entendimiento, donde hay solidaridad entre los pueblos».

Asimismo, remarcó que el respeto a la soberanía constituye un principio irrenunciable en las relaciones internacionales.

«No imponer nuestros intereses por encima de los demás, sino compartir, y de ese compartir obtener los beneficios que contribuyan al avance de la sociedad», expresó.

RESPALDO PERMANENTE A VENEZUELA

Durante la entrevista, Dzeravinski reiteró que Belarús continuará acompañando a Venezuela en los distintos escenarios internacionales.

«Venezuela siempre puede contar con el apoyo de nuestro país», afirmó.

El diplomático aseguró que la amistad entre ambas naciones ha quedado demostrada en los momentos de mayor complejidad.

«Hay un dicho que los amigos se conocen no solamente en las buenas, sino en las malas. Esto se ha demostrado entre los dos pueblos», señaló.

También destacó que la relación bilateral se caracteriza por el respeto y la ausencia de cualquier tipo de imposición.

«No hay ningún supremacismo en nuestra relación, no hay ninguna imposición; hay un diálogo abierto y enfocado precisamente en compartir los valores mutuos y los beneficios mutuos», sostuvo.

Al referirse a la realidad venezolana, reconoció la capacidad del país para enfrentar escenarios complejos sin abandonar la búsqueda de la paz.

En ese contexto, afirmó que el presidente, Nicolás Maduro, ha debido conducir el país «entre tantas amenazas y presiones»,.

«Solamente un hombre valiente podría, con la cabeza bien levantada, superar todas esas adversidades».

LA MEMORIA HISTÓRICA COMO DEFENSA DE LA PAZ

El embajador explicó que la celebración del Día de la Independencia de Belarús, este 3 de julio, está estrechamente vinculada a otros acontecimientos que marcaron la historia del pueblo belaruso.

Entre ellos destacó el 22 de junio de 1941, fecha en la que comenzó la invasión nazi contra la Unión Soviética.

«El día 3 de julio vamos a celebrar la fiesta principal en nuestro país, que es el Día de la Independencia de Belarus. Pero la verdad es que la historia de nuestro pueblo tiene varias fechas significativas», indicó.

Recordó que el primer punto de entrada de las tropas hitlerianas fue la Fortaleza de Brest, ubicada en territorio belaruso.

Según explicó, el alto mando nazi esperaba tomar esa posición en pocas horas. Sin embargo, la resistencia de los combatientes soviéticos alteró esos planes.

«No calcularon bien la valentía, el coraje de los combatientes soviéticos», afirmó.

El diplomático subrayó que los defensores de Brest resistieron durante más de un mes, pese a encontrarse en condiciones extremadamente adversas.

«Esa primera resistencia fue ya el primer ejemplo de valentía, de coraje del pueblo soviético», expresó.

A su juicio, ese episodio representa uno de los símbolos más importantes de la defensa de la libertad frente al nazismo y continúa ocupando un lugar central en la memoria colectiva del pueblo belaruso.

UN PAÍS MARCADO POR LA GUERRA Y LA RECONSTRUCCIÓN

El embajador explicó que el 22 de junio también se conmemora en Belarús el Día de la Memoria Nacional de las Víctimas de la Gran Guerra Patria y del Genocidio del Pueblo Belaruso, una fecha dedicada a honrar a quienes perdieron la vida durante la ocupación nazi.

Dzeravinski señaló que la ubicación geográfica de Belarús la convirtió históricamente en un territorio de paso para numerosos conflictos armados.

«Belarus, por su ubicación geográfica, en muchos períodos históricos ha sido el terreno de sangrientas batallas», afirmó.

En ese contexto, describió al país como «una especie de escudo de contención», condición que, dijo, tuvo un enorme costo humano durante la Segunda Guerra Mundial.

«La Segunda Guerra Mundial dejó al país con una población reducida casi en un 30 %. De cada tres personas de Belarus, una falleció», precisó.

El diplomático destacó que prácticamente todas las familias belarusas perdieron a algún ser querido durante el conflicto.

«No hay ni una familia que no tenga a un pariente, un abuelo o un bisabuelo que haya sufrido las consecuencias trágicas de esta guerra», manifestó.

Además del impacto humano, recordó la destrucción material que dejó la ocupación nazi.

«Las ciudades grandes se quedaron arruinadas totalmente», dijo antes de señalar que cerca del 85 % de las edificaciones de Minsk fueron demolidas, por lo que la capital debió reconstruirse prácticamente desde cero.

LA VERDAD HISTÓRICA FRENTE A LA TERGIVERSACIÓN

Durante la entrevista, Dzeravinski insistió en la importancia de preservar la memoria histórica para las nuevas generaciones.

Afirmó que existen sectores interesados en alterar los hechos relacionados con la Segunda Guerra Mundial y minimizar el papel desempeñado por el pueblo soviético en la derrota del nazismo.

«Hoy en día, más que nunca, es importante preservar esta memoria histórica porque hay algunas fuerzas que tratan de reescribirla, que tratan de tergiversarla», sostuvo.

Asimismo, enfatizó que la verdad histórica «tiene que persistir» y debe divulgarse para que las nuevas generaciones conozcan quiénes hicieron posible la victoria alcanzada el 9 de mayo de 1945.

Como argumento, recordó el elevado costo humano asumido por la Unión Soviética.

«De los alrededor de 60 millones de personas que perdieron sus vidas en toda la Segunda Guerra Mundial, 27 millones eran ciudadanos soviéticos», expresó.

A su juicio, ese sacrificio permitió preservar la libertad y la independencia no solo de las repúblicas soviéticas, sino también de numerosos países europeos que fueron liberados del régimen nazi.

ALERTA SOBRE EL RESURGIMIENTO DEL NEOFASCISMO

El embajador manifestó su preocupación por lo que considera un crecimiento de expresiones neofascistas en distintas regiones del mundo.

Recordó que la Organización de las Naciones Unidas nació tras el fin de la Segunda Guerra Mundial con el propósito de evitar una tragedia similar. Sin embargo, advirtió que hoy vuelven a aparecer discursos y prácticas que, en su opinión, representan un grave riesgo.

«La verdad es que nunca se imaginaba que el fascismo en algún momento podría volver a levantar su cabeza», afirmó.

Añadió que esos fenómenos ya no pueden considerarse hechos aislados.

«Ya no son brotes, sino que se va agrandando», alertó.

Según explicó, esas expresiones se reflejan tanto en la difusión de versiones falsas sobre la guerra como en la promoción de ideologías extremistas.

«Nuestra tarea principal es combatir, seguir combatiendo esta expresión neofascista para impedir que esto vuelva a suceder», señaló.

BELARÚS INSISTE EN EL DIÁLOGO PARA RESOLVER LOS CONFLICTOS

Al abordar la situación en Ucrania, Dzeravinski afirmó que Belarús mantiene una posición orientada a la búsqueda de soluciones pacíficas.

Recordó que belarusos, rusos y ucranianos comparten profundas raíces históricas y culturales.

«Los tres pueblos son pueblos eslavos y siempre vivíamos en sintonía, en armonía», expresó.

El embajador lamentó que ese vínculo se haya visto afectado por el conflicto y reiteró que su país se ha ofrecido como espacio para facilitar conversaciones entre las partes.

«Belarus, que ha sufrido tanto de guerras, siempre está en posiciones de la paz», afirmó.

También aseguró que «sin diálogo, sin conversación, no habrá ni paz, ni habrá entendimiento», razón por la cual su gobierno mantiene el llamado a privilegiar las negociaciones sobre la confrontación.

UNA AGENDA PARA ACERCAR AÚN MÁS A AMBOS PUEBLOS

En la parte final de la entrevista, el embajador reiteró que uno de sus principales objetivos durante esta nueva misión diplomática es consolidar los lazos de amistad entre Belarús y Venezuela, tanto en el ámbito institucional como entre sus pueblos.

Recordó que anteriormente permaneció cuatro años en el país y que esa experiencia le permitió conocer de cerca la realidad venezolana.

«La verdad es que ya le tomé mucho cariño a Venezuela, a los venezolanos y a las venezolanas», comentó.

A su juicio, pese a la distancia geográfica y las diferencias culturales, ambas sociedades comparten valores que facilitan una relación cada vez más estrecha.

«La gente acá es muy hospitalaria, muy humana, muy solidaria. Eso también caracteriza al pueblo belaruso», afirmó.

Dzeravinski explicó que la Embajada trabaja en una agenda orientada a ampliar los vínculos económicos, culturales, científicos, educativos y turísticos.

«Las actividades son todas las que están para consolidar y fortalecer la relación bilateral», indicó.

En ese sentido, confirmó que existen reuniones permanentes para impulsar nuevos acuerdos y reactivar iniciativas desarrolladas durante años anteriores.

«Hay planes para reactivar los proyectos que teníamos antes y hay planes para impulsar otros nuevos proyectos que serían de interés mutuo», señaló.

Asimismo, destacó la importancia de incrementar el intercambio entre ciudadanos de ambos países para fortalecer el conocimiento mutuo y combatir las percepciones construidas desde el exterior.

«Es mejor ver una vez con sus propios ojos que escuchar diez veces», expresó al explicar que numerosos visitantes llegan a Belarús con una imagen distinta a la realidad que encuentran.

El diplomático afirmó que esa experiencia también puede apreciarse en Venezuela.

«Desde que me fui en 2016 y regresé en 2025, yo mismo vi el avance que tiene Venezuela. La ciudad de Caracas se ha convertido en una ciudad mucho más limpia, más cuidada, bien hermosa», manifestó.

AMISTAD QUE MIRA HACIA EL FUTURO

Antes de concluir la entrevista, Dzeravinski envió un mensaje en idioma belaruso dirigido al pueblo venezolano, que posteriormente tradujo al español.

«Belarus siempre fue y será un amigo fiel de Venezuela», expresó.

También aseguró que ambos pueblos continuarán acompañándose en la defensa de sus principios comunes.

«En esta lucha todos estamos juntos, los belarusos y los venezolanos somos un pueblo fraterno», afirmó.

Finalmente, manifestó su confianza en que la cooperación continúe fortaleciéndose durante las próximas décadas.

«Las relaciones que tenemos entre nuestros países y nuestros pueblos van a durar cien años. Los pueblos belaruso y venezolano siempre son amigos y siempre combaten juntos», concluyó.

T/LRDS

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