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Análisis / Vladimir Adrianza plantea fortalecer la infraestructura venezolana y diversificar sus fuentes de energía

Adrianza abordó, en Pulsando a Venezuela, la coyuntura del país, el impacto que atribuye a las medidas coercitivas unilaterales y la necesidad de fortalecer infraestructura, servicios públicos y fuentes alternativas de energía

El analista internacional, Vladimir Adrianza, se paseó por la compleja coyuntura venezolana durante una entrevista concedida a la periodista, Nieves Valdez, en el programa Pulsando a Venezuela, transmitido semanalmente por La Radio del Sur.

Durante la conversación, Adrianza situó el escenario actual dentro de un proceso que, según su interpretación, acumula 26 años de agresiones contra Venezuela. A partir de ese diagnóstico, planteó la necesidad de recuperar capacidades estratégicas y avanzar en la reconstrucción de la infraestructura nacional.

El analista también destacó la responsabilidad que, a su juicio, enfrenta la presidenta, Delcy Rodríguez, ante las circunstancias actuales. Al respecto, expresó su admiración por la mandataria y afirmó: “ella tiene los pantalones que muchos hombres carecen”.

Para Adrianza, conducir el país en las condiciones descritas representa un desafío considerable. Además, vinculó esa realidad con un proceso histórico que comenzó, según señaló, durante el gobierno del presidente, Hugo Chávez, y continuó durante la administración del presidente, Nicolás Maduro.

Una mirada a 26 años de confrontaciones

Como parte de su análisis, Adrianza explicó que trabaja en un libro cuyo contenido aborda las agresiones que, según sostiene, ha recibido Venezuela durante las últimas décadas.

El analista indicó que el texto podría titularse “26 años de agresión continuada” o “un cuarto de siglo de agresión”, sin embargo, aclaró que el nombre definitivo todavía podría variar.

Asimismo, explicó que realizó recientemente un estudio sobre las circunstancias que rodean la situación venezolana. Para ello, señaló que utilizó una herramienta de inteligencia artificial como apoyo para organizar elementos relacionados con su investigación.

En su recorrido histórico, Adrianza mencionó una década marcada, desde su perspectiva, por golpes de Estado, golpes mediáticos y distintos episodios de confrontación política.

Además, recordó la crisis relacionada con el sistema eléctrico y el Guri. Según explicó, durante ese período la disponibilidad de agua llegó a dificultar el movimiento de las turbinas destinadas a generar parte de la electricidad consumida en Venezuela.

Posteriormente, ubicó la declaración de Venezuela como una “amenaza inusual y extraordinaria” dentro de esa secuencia. A esto sumó las medidas adoptadas durante el primer gobierno de Donald Trump, incluyendo seis órdenes ejecutivas que, según afirmó, complementaron las aplicadas durante la administración de Barack Obama.

De la guerra híbrida a la confrontación militar

En ese contexto, Adrianza empleó el concepto de “guerra híbrida” para describir la combinación de elementos convencionales y no convencionales en las formas de confrontación que, según su análisis, ha enfrentado Venezuela.

Luego, ubicó en 2024 una etapa que calificó como “guerra cibernético-cognitiva”, sin embargo, sostuvo que la coyuntura posterior habría adquirido una dimensión directamente militar.

El analista afirmó que Venezuela atravesó un bloqueo de seis meses en el que, según su declaración, participaron no menos de una docena de naves, entre ellas un submarino atómico y un portaviones de última generación.

Asimismo, sostuvo que posteriormente se produjo el ataque del 3 de enero en el que murieron unas 100 personas y que la pareja presidencial fue secuestrada y llevada a una prisión estadounidense.

Estas afirmaciones forman parte de la interpretación expuesta por Adrianza durante la entrevista, quien utilizó estos acontecimientos para dimensionar la presión que, a su juicio, ha experimentado el país.

Según su declaración, durante ese episodio circularon por el espacio aéreo venezolano 152 aeronaves norteamericanas. El analista utilizó esa cifra para establecer una comparación con las capacidades de la aviación venezolana.

En ese sentido, señaló que Venezuela cuenta con 21 aviones, incluidos nueve F-16, cuya operatividad atribuyó al trabajo de los técnicos del componente aéreo de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana.

El impacto sobre la población

Más allá de la dimensión militar, Adrianza llamó la atención sobre las consecuencias emocionales que atribuye al contexto vivido por la población venezolana.

En particular, mencionó el estrés postraumático como una de las consecuencias de este escenario. Además, incorporó el terremoto del 24 de junio como otro acontecimiento que habría incrementado la presión emocional sobre la ciudadanía venezolana.

“No es fácil lo que hemos pasado”, resumió el analista al referirse al conjunto de situaciones que, según su análisis, han afectado al país.

Por ello, su planteamiento no se limitó a la dimensión geopolítica, también estuvo dirigido hacia las condiciones materiales necesarias para garantizar el bienestar de la población.

Reconstruir la infraestructura como prioridad

Ante este panorama, Adrianza sostuvo que Venezuela necesita recuperar y fortalecer su infraestructura eléctrica. Según explicó, esta ha sido afectada por las medidas coercitivas y por una dependencia estructural que, en su interpretación, fue construida durante al menos 120 años.

A partir de allí, amplió su propuesta hacia otros sectores esenciales. En primer lugar, planteó la necesidad de invertir en los sistemas destinados a distribuir agua potable.

Asimismo, destacó la producción de alimentos. En este punto, afirmó que este sector no ha mermado, sino que “más bien ha crecido”.

Por otra parte, señaló la necesidad de fortalecer la educación, la salud y la infraestructura. También planteó mantener y mejorar la vialidad existente, debido a su importancia para la articulación territorial y el desarrollo nacional.

En la misma línea, consideró necesario completar obras que quedaron iniciadas durante el gobierno del presidente, Hugo Chávez. Entre ellas mencionó las relacionadas con el Plan Ferroviario Nacional y las represas.

Energía para la soberanía y el desarrollo

La recuperación energética ocupó un espacio central dentro de la propuesta del analista. Adrianza recordó su experiencia en el Ministerio de Energía Eléctrica, específicamente en el área vinculada con las energías alternativas.

Desde esa experiencia, defendió la búsqueda de una matriz energética más diversificada. Venezuela, afirmó, dispone de condiciones naturales favorables para desarrollar nuevas fuentes.

En particular, destacó la disponibilidad de sol y viento durante todo el año. “Venezuela es un país tropical para nuestra bendición”, expresó.

Además de la energía solar y eólica, mencionó el potencial geotérmico y otras fuentes que podrían incorporarse al sistema energético nacional.

Sin embargo, identificó una dificultad fundamental para materializar esas posibilidades: la disponibilidad de capital.

Medidas coercitivas y capacidad de inversión

Adrianza vinculó la falta de recursos para recuperar y ampliar la infraestructura con las medidas coercitivas unilaterales impuestas contra Venezuela.

Durante la entrevista afirmó que todavía existen más de mil 80 medidas de este tipo. Según su planteamiento, estas restricciones han reducido la capacidad del país para generar los recursos necesarios de ejecutar proyectos estratégicos.

También relacionó este escenario con la migración venezolana. En ese sentido, señaló que alrededor de cinco millones de personas habrían migrado y agregó que posteriormente comenzó un proceso de retorno.

Para el analista, recuperar la capacidad de inversión resulta fundamental no solo para atender las necesidades de infraestructura, sino también para elevar el nivel de bienestar de la población.

Una reconstrucción orientada al bienestar

El planteamiento de Adrianza conecta así la independencia nacional con la capacidad de Venezuela para desarrollar sus propios recursos, recuperar infraestructura estratégica y garantizar servicios esenciales.

Desde su perspectiva, la energía, el agua, los alimentos, la educación, la salud, la vialidad y el transporte forman parte de un mismo desafío.

Además, la diversificación energética aparece como una oportunidad para reducir dependencias y aprovechar las condiciones naturales del territorio venezolano.

En ese sentido, su propuesta coloca la recuperación de las capacidades nacionales como una tarea vinculada con la soberanía y el bienestar colectivo.

Durante la conversación con Nieves Valdez, el analista insistió en que comprender la situación actual requiere mirar más allá de los acontecimientos inmediatos y considerar la trayectoria de confrontaciones que, según su análisis, ha experimentado Venezuela durante los últimos 26 años.

Así, el debate planteado en Pulsando a Venezuela no se reduce al escenario de confrontación, también incorpora el desafío de reconstruir capacidades, fortalecer los servicios públicos y aprovechar los recursos disponibles para avanzar hacia un modelo de desarrollo sustentado en las capacidades propias del país.

T/LRDS

https://www.laradiodelsur.com.ve/analisis-alejandro-teran-venezuela-puede-ser-determinante-en-la-nueva-economia-energetica/

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