De la Espriella confirma contactos con el FMI por la crisis financiera de Colombia
Según el presidente el Estado colombiano afronta la situación "más crítica" de la historia a pesar de la "aparente normalidad económica" que se vive

El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, confirmó que ha dado «instrucciones claras» a su Ministerio de Hacienda iniciar conversaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) «para buscar una salida negociada a la crisis» en las finanzas públicas del país.
«Saldremos adelante», zanjó De la Espriella sin dar más detalle de las posiciones con las que los representantes colombianos se citarán con el organismo multilateral que habitualmente presta a los Estados miembro a cambio de exigir medidas de ajuste y austeridad.
Agregó que el Estado colombiano afronta la situación «más crítica» de la historia del país debido al «despilfarro» del Gobierno previo y a la corrupción. «Se robaron todo», aseguró De la Espriella, quien agregó que «todo ese daño no va a quedar impune en el Gobierno del tigre», como denomina a su Ejecutivo.
El presidente aseguró que la «gravedad» de la situación de las finanzas públicas «no es suficientemente entendida» por la opinión pública, debido a la «aparente normalidad económica» que se vive en el país.
Esta supuesta normalidad se debe a que «en la calle» hay una «economía paralela» que se sostiene con «los dineros ilícitos» provenientes de la corrupción y del narcotráfico, porque Colombia, aseguró el presidente, es «el primer productor de cocaína del mundo».
El Gobierno mantiene «una quimera que no puede seguir pagando», afirmó De la Espriella, quien señaló que «los ingresos (del Estado) son menores que el pago de su deuda y su funcionamiento».
«El Estado colombiano está sobregirado», afirmó De la Espriella: «Las finanzas públicas ya no aguantan más».
La deuda pública colombiana asciende actualmente al 60 % del producto interno bruto (PIB), según cifras oficiales del cierre del primer semestre de este ejercicio.
Por su parte, la previsión de déficit fiscal para este año se situaba en el 7,4 %, pero el terremoto de agosto y su reconstrucción pueden poner en peligro las cuentas públicas, estrechando aún más el margen fiscal del Ejecutivo.
T: Agencias





