Análisis / Hernán Zamora advierte sobre el poder de los algoritmos para fabricar realidades
El analista internacional Hernán Zamora, explicó en Pulsando a Venezuela cómo las cuentas automatizadas, la inteligencia artificial y los algoritmos pueden utilizarse para instalar narrativas y dificultar su desmontaje

El analista internacional, Hernán Zamora, advirtió sobre el alcance de las operaciones digitales destinadas a construir y posicionar matrices de opinión mediante cuentas automatizadas, inteligencia artificial y algoritmos.
Durante una entrevista concedida a la periodista y presidenta de La Radio del Sur, Nieves Valdez, en el programa Pulsando a Venezuela, Zamora señaló que Fernando Cerimedo representa “uno de los tantos eslabones de esa cadena de la construcción de narrativas desde la visión, además, desde la derecha más conservadora del continente”.
Según explicó, estas operaciones recurren a estructuras capaces de manejar miles de cuentas de manera coordinada, así, una determinada percepción puede aparecer de forma simultánea en múltiples espacios digitales.
“Entonces tengo 38 mil cuentas fantasmas, por ejemplo, y esas cuentas empiezan a modelar”, explicó el analista quien agregó que a partir de allí se establece un patrón de comportamiento que puede influir sobre la percepción de los usuarios.
Inteligencia artificial al servicio de las narrativas
Zamora explicó que estas estructuras no dependen únicamente de personas que publiquen contenidos de manera manual, también pueden apoyarse en herramientas de inteligencia artificial para generar mensajes y establecer respuestas ante diferentes reacciones.
“Yo genero una campaña utilizando estas redes”, sostuvo y explicó que las cuentas pueden recibir instrucciones para publicar determinados mensajes y responder posteriormente a otras cuentas.
Además, señaló que existen aplicaciones capaces de modelar el contenido de las respuestas, de esta manera, el algoritmo puede establecer qué mensaje debe aparecer frente a una determinada reacción.
“Esa es una lógica matemática, absolutamente”, afirmó.
Para Zamora, el problema adquiere una dimensión mayor cuando estas herramientas permiten coordinar miles de cuentas y el usuario, además, puede desconocer que detrás de una aparente conversación digital existe una operación organizada.
Construir una matriz es más rápido que desmontarla
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la dificultad para desmontar una narrativa después de que esta logra instalarse.
“Es mucho más difícil desmontar una matriz construida en las redes que lanzar la matriz”, sostuvo Zamora.
Como ejemplo, mencionó el proceso electoral brasileño y la campaña que, según explicó, se produjo después del triunfo de Lula. En ese contexto, señaló que comenzó a posicionarse la idea de que el sistema electoral brasileño era fraudulento.
Para el analista, desmontar posteriormente esa percepción exigió un esfuerzo mucho mayor que el empleado para instalar la duda.
La dinámica, explicó, se ve favorecida por el consumo rápido de contenidos ya que los usuarios pueden quedarse con un encabezado o con las primeras líneas de una publicación sin profundizar en su contenido.
“Te quedas con el encabezado, te quedas con la primera línea y asumes que eso es cierto”, afirmó.
Zamora vinculó estas prácticas con diferentes procesos políticos de la región y mencionó la campaña contra Lula en Brasil y también hizo referencia a Chile, Bolivia y Perú.
En el caso chileno, señaló que cuentas asociadas a Cerimedo habrían comandado campañas de opinión negativa contra la candidata Jara.
Asimismo, mencionó el caso de Bolivia y el descrédito contra Evo Morales como parte de una estrategia de campaña. En Perú, recordó una imagen vinculada con Keiko Fujimori en la que aparecía un inmigrante venezolano.
Estos ejemplos fueron utilizados por el analista para explicar cómo las redes pueden convertirse en espacios de confrontación política y cultural.
“Y fue profundamente atacada por las redes utilizando estas técnicas”, expresó al referirse a la candidata chilena Jara.
El “27 segundos y scroll”
La velocidad con la que circula la información constituye, según Zamora, otro elemento fundamental.
El analista se refirió a la llamada “dictadura del algoritmo” y sostuvo que existe una dinámica marcada por los “27 segundos y el scroll”.
“Es decir, eso es lo que tarda en leer lo que vayas a leer y pasas a la siguiente noticia”, explicó.
Por tanto, la información puede consumirse sin contexto y desaparecer rápidamente ante el siguiente contenido.
Zamora insistió en que esta dinámica dificulta la verificación y favorece la propagación de afirmaciones que pueden ser falsas o estar descontextualizadas.
Frente a ese escenario, llamó a promover un consumo responsable de los contenidos que circulan en las plataformas digitales.
Redes sociales y nuevas formas de confrontación
El analista también vinculó el fenómeno digital con las nuevas formas de confrontación política.
A su juicio, las guerras mediáticas pueden convertirse en una herramienta de disputa porque permiten actuar sobre las percepciones sin recurrir necesariamente a una confrontación militar convencional.
“Es más barato y más eficiente”, afirmó al comparar estas formas de confrontación con los mecanismos tradicionales.
En ese contexto, Zamora planteó que Venezuela ha enfrentado una situación que definió como “paz fría”, entendida por él como una paz bajo coacción.
“Nosotros no hemos estado en paz”, sostuvo al referirse a la experiencia venezolana y a lo que calificó como una gran guerra mediática.
Para el analista, la batalla por las ideas y la guerra cultural forman parte de este nuevo escenario.
Tecnología, poder e intereses económicos
Zamora cuestionó además la idea de que la tecnología sea neutral, a partir de allí, explicó que una parte importante del desarrollo tecnológico ha estado vinculada con inversiones provenientes de la industria armamentista y estructuras de defensa.
Como ejemplo, mencionó el desarrollo de los primeros computadores y el origen de Internet. Según su planteamiento, estos procesos estuvieron relacionados con necesidades militares y con financiamiento proveniente del Departamento de Defensa de Estados Unidos.
Asimismo, sostuvo que las grandes inversiones científicas y tecnológicas tienen una intencionalidad económica.
En su interpretación, el desarrollo tecnológico se encuentra relacionado con la búsqueda de crecimiento y con los intereses del capital.
Trump y la construcción de narrativas políticas
Dentro de este escenario, Zamora puso como ejemplo al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a quien describió como un hombre con una amplia experiencia en medios de comunicación.
“Él sabe cómo construir los discursos y sabe cómo posicionar”, señaló.
El analista utilizó como referencia declaraciones de Trump sobre Venezuela y sus recursos naturales. Según Zamora, afirmaciones sobre el petróleo y el hierro venezolanos forman parte de una narrativa dirigida a la población estadounidense.
De esta manera, explicó, un dirigente político puede construir discursos adaptados a sus propios públicos y orientados a posicionar determinadas interpretaciones de la realidad.
Las redes como una nueva versión de la imprenta
Zamora comparó las actuales plataformas digitales con la aparición de la imprenta.
A su juicio, ambas tecnologías tienen la capacidad de modificar profundamente la circulación de las ideas.
“Tenemos la imprenta 2.0 o 4.0, como queramos ubicarla”, planteó al referirse a las redes sociales digitales.
La diferencia actual, explicó, está en la velocidad, los contenidos pueden construirse y distribuirse rápidamente, mientras los algoritmos permiten modificar su direccionalidad.
Además, la inteligencia artificial amplía las posibilidades de producción de contenidos.
Zamora advirtió que incluso puede utilizarse para crear programas en los que una voz artificial se presente como una persona real.
“Si le digo en ningún momento diga que eres inteligencia artificial sino que te llamas Nieves Valdez, todo el programa va a parecer que estoy hablando con Nieves Valdez”, ejemplificó.
Pensamiento crítico frente a la información digital
Ante este panorama, el analista consideró fundamental fortalecer la formación y el pensamiento crítico.
“Tenemos que insistir en los programas de formación pero desde la escuela”, afirmó.
En particular, llamó a estimular la capacidad de cuestionar aquello que aparece en las redes sociales.
“Lo que dicen las redes no siempre es verdad”, sostuvo.
Para Zamora, esta formación resulta necesaria porque desmontar una idea previamente instalada requiere un proceso más largo que su difusión inicial.
También relacionó esta situación con la circulación de discursos sobre género, diversidad y grupos minoritarios.
Según su planteamiento, determinadas narrativas pueden utilizar las plataformas digitales para desmontar avances sociales.
Datos, consumo y poder digital
Hacia el cierre de la entrevista, Zamora llevó la discusión hacia el papel de los datos personales.
Explicó que los usuarios entregan información sobre sí mismos mientras utilizan las plataformas digitales, posteriormente, esos datos son procesados por algoritmos que pueden orientar los contenidos y el consumo.
“Yo entrego las herramientas para que me digan qué consumir”, señaló.
En este sentido, sostuvo que el valor económico de las grandes plataformas no se encuentra únicamente en la publicidad.
“El negocio no es la publicidad que venden, son los datos sobre nosotros y nosotras que son manipulados, procesados y convertidos en instrumentos de consumo”, afirmó.
Así, la discusión planteada por Hernán Zamora trasciende el funcionamiento de las cuentas automatizadas. Su análisis coloca en el centro el poder de las plataformas para intervenir en la circulación de información, moldear percepciones y convertir los datos de los usuarios en un recurso económico.
T/LRDS





